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«Resistance versus Emancipation: Foucault, Marcuse, Marx, and the Present Moment»: Kevin B. Anderson
I. The Changed World of 2011-12
We live in a far different world than just a few short years ago. Not only have we suffered the greatest economic downturn since the 1930s, but we have also witnessed the emergence of new forms of mass struggle. Foremost among these have been the 2011-12 Arab revolutions, still ongoing. Not since 1848 has the world experienced such a wave of revolutions crossing borders in such a short period. Moreover, unlike some of the other democratic upheavals of this century (Iran 2009, Ukraine 2004, Serbia 2000, etc.), the Arab revolutions have articulated not only political but also economic demands. The spread of these revolutions countries whose governments boasted of their anti-imperialist credentials like Libya and Syria has also tested those on the Left who place opposition to U.S. imperialism ahead of everything else. (For more elaboration of this point see my “Year Two of the Arab Revolutions, Logos 11:4, Spring-Summer 2012: http://logosjournal.com/2012/spring-summer_anderson/.)
Several other key struggles have emerged in the wake of the Arab revolutions, among them the summer 2011 British youth riots triggered by minority youth, a serious challenge to racially based state/police oppression and austerity economics. We have also seen serious movements against austerity and economic oppression, above all in Greece (begun before 2011), but also in Spain and Israel, as well as the labor upheaval in Wisconsin. In the U.S. and the UK, the 2011-12 Occupy movement has galvanized a new generation of young radicals, most notably in Oakland, California where they were able to shut down of one of the world’s largest ports, while also linking their movement to earlier protests against the murder of an African-American youth, Oscar Grant, by local transit police.
One could make a number of critiques of these new movements concerning their organizational practices or their political stances. In the discussion that follows, however, I would like to concentrate on a philosophical orientation that influences the contemporary radical movement’s, centered the all-too-common preoccupation with notions of “resistance.”
«La ilusión del metacontrol imperial del caos»: Jorge Beinstein
La mutación del sistema de intervención militar de los Estados Unidos
“Las Ilusiones desesperadas generan vida en tus venas”
St. Vulestry
“La gente cree que las soluciones provienen de su capacidad de estudiar
sensatamente la realidad discernible. En realidad, el mundo ya no
funciona así. Ahora somos un imperio y, cuando actuamos, creamos
nuestra propia realidad. Y mientras tú estás estudiando esa realidad,
actuaremos de nuevo, creando otras realidades que también puedes
estudiar. Somos los actores de la historia, y a vosotros, todos vosotros,
sólo os queda estudiar lo que hacemos”.
Karl Rove, asesor de George W. Bush, verano de 2002 (1)
Guerra y economía
Conceptos tales como “keynesianismo militar” o “economía de la guerra permanente” constituyen buenos disparadores para entender el largo ciclo de prosperidad imperial de los Estados Unidos: su despegue hace algo más de siete décadas, su auge y el reciente ingreso a su etapa de agotamiento abriendo un proceso militarista-decadente actualmente en curso.
En 1942 Michal Kelecki exponía el esquema básico de lo que posteriormente fue conocido como “keynesianismo militar”. Apoyándose en la experiencia de la economía militarizada de la Alemania nazi, el autor señalaba las resistencias de las burguesías de Europa y Estados Unidos a la aplicación de políticas estatales de pleno empleo basadas en incentivos directos al sector civil y su predisposición a favorecerlas cuando se orientaban hacia las actividades militares (2). Más adelante Kalecki ya en plena Guerra Fría describía las características decisivas de lo que calificaba como triángulo hegemónico del capitalismo norteamericano que combinaba la prosperidad interna con el militarismo descripto como convergencia entre gastos militares, manipulación mediática de la población y altos niveles de empleo (3).
«Salvador Seguí o les tres vides d’un anarcosindicalista (sindicalisme, revolució, hegemonia i frontpopulisme)»: Xavier Domènech
“Som l’embrió polític d’una futura constitució dirigent”z
«Negación, exageración y cambio de tema: Actitudes micromachistas dentro de la izquierda»: Dania Medina
Este artículo analiza las caras imperceptibles del sexismo, la socialización de los diferentes géneros y cómo afectan a la militancia cotidiana entre compañeras de lucha.Tal y como Lenin planteaba en 1920, “el proletariado no logrará emanciparse completamente sin haber alcanzado la libertad completa para las mujeres”. Son las organizaciones, plataformas, sindicatos y movimientos sociales más situados a la izquierda los que defienden este principio.
Desde apoyar e impulsar espacios en defensa de la liberación real de la mujer, tanto dentro como fuera de las organizaciones, hasta trabajar por detectar y señalar actitudes sexistas entre los y las compañeras de militancia. Desde pasarse horas discutiendo sobre como potenciar a las nuevas compañeras, hasta que estas compañeras se sientan cohibidas por la discriminación positiva que se ejerce sobre ellas. ¿Cómo encontrar un equilibrio entre igualdad o preferencia?
Como revolucionarias luchamos por la emancipación de la clase trabajadora y la creación de un sistema igualitario y equitativo, donde cada persona sea realmente libre y consciente de su libertad. Sin que nadie disponga de tanto ni nadie de tan poco para que se den situaciones de opresión o subordinación de ningún tipo. Y en este punto entra la opresión a la mujer, convirtiéndose en uno de los puntos de especial hincapié dentro de los debates, tanto formales como informales de la izquierda combativa.
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«La muerte de un revolucionario de Nuestra América»: Renán Vega Cantor
«La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.»José Martí
El martes 5 de marzo de 2013 quedará en la historia de este continente como el día en que falleció el comandante Hugo Chávez Frías, presidente constitucional de Venezuela, un revolucionario a carta cabal de nuestra América, cuya imagen, ideal, y proyecto ya forman parte de la legendaria constelación de luchadores antiimperialistas y anticapitalistas de este lado del planeta.
En esta hora de profundo dolor para los luchadores del mundo, es necesario recordar el carácter revolucionario de la vida y obra de este líder de Venezuela, con independencia de las incertidumbres políticas que el futuro inmediato le depare a ese país y a toda Latinoamérica, por la temprana desaparición física de este notable personaje.1
Sin pretender ser exhaustivo en momentos en que la tristeza nubla el pensamiento, basta mencionar algunos de sus aportes revolucionarios. Para empezar, la figura y proyecto de Hugo Chávez emergieron cuando el neoliberalismo –es decir, el capitalismo realmente existente- se pavoneaba orondo por nuestra América y por el mundo, sin desafíos ni obstáculos a la vista, enceguecido por las falacias del “fin de la historia” y el “choque de civilizaciones”, propagadas por el imperialismo estadounidense y sus súbditos locales. Este neoliberalismo venía acompañado de la retórica de la globalización, como una supuesta realidad irreversible ante la que nada se podía hacer y a la que debían someterse los países, lo que significaba en la práctica aceptar el dominio de las Empresas Transnacionales y soportar como algo normal el saqueo de los recursos naturales.
Frantz Fanon
Documentary on Frantz Fanon. Before Amos Wilson,Frances Welsing, Joy DeGruy, and countless others, Fanon wrote studied and articulated our modern day colonial existence which still goes on. Very interesting comments on interracial relationships, and the Original Woman’s rejection of the Original Man
«27 de febrero de 1989 en Venezuela. ¿Anarquía o insurrección obrera contra el capital? ¿Espontaneísmo o Dirección Revolucionaria?»: Manuel Sutherland
El internacionalmente conocido “Caracazo” es una de las insurrecciones populares más fuertes acaecidas en América en los últimos 50 años. Sobre ese evento se han construido y reforzado, teorías y políticas de largo aliento que permitieron la muerte del histórico bipartidismo (socialdemócratas y socialcristianos). Tal evento, abrió la brecha para golpes de Estado (febrero y noviembre de 1992) y un clima de ingobernabilidad que allanó el camino para la democracia popular chavista y una larga ristra de códigos de gobierno, que venidos del 27-F, son pautas del “progresismo” del siglo XXI. Acá, expresaremos algunos aspectos que tratan de romper con cierta mitología populista que envuelve el evento, y el gorilismo que se empeña en no aprender nada de lo allí sucedido.
El contexto internacional y el ahogo de la dinámica de acumulación rentística venezolana
Venezuela dentro de poco será catalogada como la primera reserva mundial de petróleo, la “fertilidad” de sus pozos y la facilidad de extracción permitieron que tras algunas duras luchas, se nacionalizase (precariamente) la explotación de hidrocarburos y el país viviera épocas donde la burguesía y las capas medias pudieron hacer del derroche, la suntuosidad y la chocarrería su leit motiv. Los años de recuperación del capitalismo 60-70 y hasta la depresión mundial del 71-74, le dieron al país cierta estabilidad, bajo las democracias asesinas devenidas del Pacto de Punto Fijo, firmado en octubre de 1958. Las crisis energéticas y la construcción de la OPEP le proveyeron a Venezuela la posibilidad de captar rentas diferenciales de gran magnitud, que se tradujeron en bonanza efímera y una especie de pacto social donde a pesar de haber mucha pobreza, habían capas medias muy gastadoras que drenaban la renta en importaciones pomposas. Todo ello se basó en una moneda sobrevaluada y un ingente gasto público asistencialista y populachero.
Pero ese “paraíso” sufrió un serio revés con la crisis de los 80. El endeudamiento y la baja de los precios de los hidrocarburos (por la contracción de la demanda mundial, bajaron de 30USD a 10USD el barril en el fatídico año 83) revirtieron el “oasis” de la acumulación rentística y mostraron de “golpe” la incapacidad de la Burguesía Nacional de llevar adelante las tareas de desarrollar las fuerzas productivas y mantener los niveles de crecimiento.
“Against and beyond the crisis: the role of urban social movements”: David Harvey
Workshop Athens 2013
The workshop “Crisis regimes and emerging social movements in cities of Southern Europe”
The intention of the workshop is to provide an opportunity to scholars and activists from South European cities for exchanging experiences concerning the current crisis in South European cities and explore alternatives. The main goals of the workshop are:
a) to explore from a critical viewpoint the impact of the crisis on South European cities and their inhabitants, the dominant policies implemented, as well as new issues and novel social claims that are emerging, and
b) to bring together both activists from current/emerging movements and scholars, in order to exchange ideas and experiences from concrete practices, initiatives and struggles and to collectively think about alternatives for radical action.
«Los logros de Hugo Chávez y la revolución bolivariana»: Carles Muntaner, Joan Benach y María Páez Victor
Mientras que el presidente de Venezuela Hugo Chávez está luchando por salvar su vida en Cuba, la prensa liberal de ambos lados del Atlántico (por ejemplo el diario “El País») no ha dejado de machacar a su gobierno. La importancia de su reciente victoria (12 puntos por delante de su competidor), aún no ha sido adecuadamente analizada en base a los datos y evidencias disponibles. Es importante destacar que Chávez ha ganado estando enfermo de cáncer, siendo crucificado por los medios de comunicación locales e internacionales (piénsese en Syriza en las elecciones griegas) y, algo menos conocido, en un escenario electoral extremadamente sesgado hacia las clases media y alta, donde han existido barreras geográficas y dificultades de acceso (al no disponer de tarjetas de identificación) para las personas de clase trabajadora.
Uno de los factores principales de la popularidad del gobierno de Chávez y de su aplastante victoria y reedición de resultados en octubre de 2012, ha sido la reducción de la pobreza. Este hecho ha sido posible porque el gobierno retomó el control de la empresa petrolera nacional PDVSA, utilizando los abundantes ingresos petroleros no para beneficio de una pequeña clase de rentistas, como ocurrió con los gobiernos anteriores, sino para construir infraestructuras que hacían falta e invertir en servicios sociales que los venezolanos necesitaban con urgencia. Durante los últimos diez años, el gobierno ha aumentado el gasto social en un 60,6%, (772.000 millones de dólares) [1].
«Hugo Chávez, el odio del imperialismo y de las burguesías, el amor de los pueblos rebeldes»: Néstor Kohan
Tristeza y dolor. De allí partimos. ¿Por qué disimular los sentimientos y disfrazarlos con refinamientos artificiales que se cocinan en su propia tinta y, en última instancia, no dicen absolutamente nada? Sí, tristeza y dolor ante la muerte de un compañero y un luchador que se jugó la vida más de una vez por los humildes, por los de abajo y que se animó a enfrentar a la potencia más agresiva y feroz de todo el planeta. Pero también todo nuestro reconocimiento, nuestro respeto, nuestro emocionado homenaje.
Al leer diversas notas y artículos, escritos sobre la muerte reciente de Hugo Chávez, percibo en la intelectualidad de izquierda, crítica o progresista, cierta actitud vergonzante. Le rinden respeto, pero “con cuidado” y sin salirse, claro, de los buenos modales.
Como si al rendir el homenaje que se merece este enorme luchador fallecido tuvieran que hacer reverencias y justificarse ante los críticos de Chávez, la socialdemocracia (abiertamente proimperialista), el autonomismo (sí, pero no, quizás, tal vez, aunque un poquito, no obstante, sin embargo) o diversas variantes de la izquierda eurocéntrica (que añorando un esquema simplificado de la revolución bolchevique desconoce cualquier novedad en la historia —sobre todo si sucede en el Tercer Mundo— y en la práctica cotidiana termina siendo más tímida y suave que la Madre Teresa de Calcuta).
«Class War and Labor’s Declining Share»: Fred Magdoff and John Bellamy Foster
Workers in the United States are in a very difficult situation—one made significantly worse by the Great Recession and the very slow “recovery.” The latest data as we write this (available for January 2013) indicates that although the unemployment rate has declined from its peak and is now at 7.9 percent, when those working part time but wanting full-time jobs and those who have given up looking for work are added in, 14.4 percent of the labor force currently needs full-time employment.1 To give some idea of the meaning of such a large percentage needing full-time jobs, this represents 22 million people, compared to total nonfarm private-sector employment of about 113 million. Given the large portion of workers in part-time positions, there are currently less than 100 million full-time-equivalent jobs left in the private sector.2 With the public sector hiring few if any workers for the foreseeable future, and no New Deal-type works program in the cards, the private sector will be the source of whatever job increases occur.
As if the current employment situation is not bad enough, there has also been a long-term decline in the relative power of the working class, with capital increasingly gaining the upper hand. One crucial indication of this is the stagnation or decline over decades of real wages (corrected for inflation). For a while workers’ lost ground with respect to wages was compensated for by more women entering the labor force so that households increasingly had two earners, helping to maintain household income. However, over the last decade there has even been a downward trend in median family income—decreasing from $54,841 in 2000 to $50,054 in 2011 (both in 2011 dollars).3 The financial impact of the Great Recession has had a devastating effect on many people—with millions declaring bankruptcy, losing homes to foreclosure, or being forced “underwater” (owing more than the worth) on their homes.
«Simón Bolívar y nuestra Independencia: Una lectura latinoamericana»: Néstor Kohan
Nuevo libro sobre Simón Bolívar, San Martín, Mariano Moreno y nuestra Independencia. Pensar el Bicentenario desde abajo. Debates abiertos, sueños pendientes
Texto de presentación y contraportada
El interés por nuestra historia crece día a día. Resulta ineludible pensar el Bicentenario a escala continental, no de modo aislado, país por país. Eso implica desmontar la historia oficial, de matriz eurocéntrica. Romper con la mirada colonial y provinciana de Nuestra América. A contramano del abandono posmoderno del supuesto “mito del origen” y de una globalización imperial que nos ningunea, resurgen una y otra vez las preguntas por nuestra identidad, la reconstrucción de nuestras luchas, la búsqueda del sentido… Mientras los pueblos aspiran a identificarse con los rebeldes del pasado, las conmemoraciones oficiales del Bicentenario han sido apologéticas y complacientes. Las burguesías sólo pretenden legitimarse. Cualquiera sea la marca del calendario lo que persiste es la discusión sobre la historia. Necesitamos liberar con urgencia el pasado para abrazar el porvenir.
«Ciència i tecnologia»: A. Lissidini

Estudiar el capitalisme des d’una visió marxista, introduint-me en els conceptes d’acumulació de capital, divisió de classes, necessitat constant de creixement, plusvalor etc i, alhora, disposar d’una considerable quantitat de temps lliure (o suposat temps lliure) degut a la finalització del contracte laboral, fa que no em pugui estar d’intentar cercar relacions entre allò que he anat descobrint del funcionament, naturalesa i organització del sistema socioeconòmic actual i les experiències que he acumulat durant cinc anys treballant de becària a un grup de recerca d’una universitat pública catalana.
Si bé es coneix la complicada situació de la ciència pública en el nostre país, sovint es planteja aquest moment com el resultat directe de la crisi, que s’emporta per davant tot els sectors públics de la societat, entre d’altres la recerca científica. Però després d’analitzar amb detall el funcionament del sector científic institucional i de les dinàmiques del capitalisme, em passen pel cap, d’entrada, tres valoracions que m’agradaria compartir.
«Las protestas actuales tienen escasa entidad»: Josep Fontana
El historiador disecciona en su último libro, El futuro es un país extraño, la crisis económica y social de nuestro tiempo.
Es uno de los mosqueteros indiscutibles de nuestra academia, por su virtuosismo como maestro de historiadores y por su beligerancia. Tal vez también por su imprudencia. Y es que Josep Fontana (Barcelona, 1931), empujado por su curiosidad impenitente, se ha saltado la regla de oro del oficio que mantiene a los historiadores alejados de los análisis de actualidad, no digamos ya de los vislumbres de futuro. En su nuevo libro, El futuro es un país extraño (Pasado & Presente, 2013), aplica la cirugía de urgencias que la desoladora situación actual, a su juicio, merece. Es el libro que a su autor se le impuso al concluir el anterior, Por el bien del imperio (Pasado & presente, 2011), una historia del mundo desde 1945 sin happy end. Y de la preocupación por la hondura de la crisis económica pero aún más por la inédita catástrofe social que recortes y liquidaciones estarían provocando nació un nuevo libro en que la desigualdad amenaza en cada página.
«The nature of the bourgeois state and its place in liberal political thought»: Werner Bonefeld
The radical academic and founder of the ‘Open Marxism’ school spoke at the CPGB’s weekend school on the Fundamentals of political econmy on January 21-22 2012 in London. Werner spoke on «The nature of the bourgeios state and its place in liberal political thought»
























