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«Why Marx was right»: Terry Eagleton
Dangerous ideas for dangerous times – Counterfire – An international festival 30th May, 2013
«Toda cosificación es engaño, pero no hay sociedad sin cosas y, por tanto, no hay sociedades sin engaño…»: Entrevista a Santiago Alba Rico, a propósito de “Tiempo, tecnología, capitalismo”, por Salvador López Arnal
Escritor, traductor, activista cultural, periodista, autor teatral, colaborador en numerosos medios alternativos, arabista, guionista. Santiago Alba Rico es igualmente uno de los grandes filósofos europeos no eurocentristas que siente el compromiso con los y, sobre todo, con las personas más desfavorecidas que le es anexo como una de las características más esenciales del filosofar auténtico, del que, como diría Mario Bunge, no se ocupa de trivialidades insustantivas. Entre sus libros más esenciales La ciudad intangible y Capitalismo y nihilismo
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Has publicado recientemente en Revista Ecologista un artículo, en mi opinión excelente, lleno de mil novecientas diecisiete ideas, titulado “Adiós a las cosas”. Me gustaría centrarme en él. Algunas veces, afirmas inicialmente, has descrito la “condición antropológica” del ser humano como una “mesopotamia de la evolución”. La expresión, la metáfora, es magnífica. ¿Nos la explicas un poco?
Es una fórmula resultona, sí, pero tampoco tan original en su contenido. Es una idea que, bajo otra formula, está ya recogida en algunos de mis libros (La ciudad intangible, Capitalismo y nihilismo y El naufragio del hombre): la tentativa, por así decirlo, de asociar la “condición humana”, como apertura “local” de posibilidades, a una “estación histórica” con un comienzo y quizás un fin determinados; a un “período” y a un “estado” fuera del cual no se podría hablar propiamente de “ser humano” sino sólo de subhumanidad o suprahumanidad, de prehumanidad o posthumanidad; el único “período” o “estado” en el que, para bien y para mal, se podría hablar de “relaciones antropológicas”. Esa “mesopotamia de la evolución” -entre la “inhumanidad” del hambre original y la del “consumo” capitalista, cierre categorial del hambre como modelo antisocial- yo la llamaba “neolítico”, menos con la intención de definir en términos paleontológicos este “período” que recordando lo que para el historiador inglés Eric Hobsbawm constituye el “gran acontecimiento del siglo XX”: el fin -precisamente- del neolítico. Ese fin es el fin de la “condición humana”, el umbral de la superación de la humanidad, el comienzo de la “obsolescencia del Hombre”, por decirlo con Günther Anders. Estamos viviendo en un mundo virtualmente post-humano como consecuencia de la combinación de capitalismo y tecnología: de la presión brutal sobre los territorios y de la desterritorialización de los cuerpos y de las relaciones entre ellos. Puede que todo vaya a ser mucho mejor -tengo mis dudas- pero no será ya “antropológico”.
«Criminalización, contrainsurgencia y ciencias sociales»: Néstor Kohan
A partir de la denuncia pública que realizamos sobre el hostigamiento de páginas de Internet manejadas por los servicios de inteligencia (argentinos y colombianos) y ciertos incidentes inesperados que hemos tenido en Chile y México (“Las amenazas, la cultura y la coordinación represiva”. Ver https://marxismocritico.com/2013/05/24/las-amenazas-la-cultura-y-la-coordinacion-represiva/ ) hemos recibido muchísimas expresiones de solidaridad. Todo nuestro agradecimiento y un abrazo solidario para los organismos de derechos humanos, las organizaciones políticas, las universidades, las revistas, los abogados y abogadas y las páginas de periodismo alternativo que se hicieron eco de la denuncia. Lo mismo vale para la solidaridad fraternal expresada por tantos amigos y amigas, de Argentina y también de otros países.
Somos conscientes que un papel escrito, un conjunto de firmas, una denuncia o un petitorio no frenan el accionar represivo. Pero al menos salen a enfrentar la campaña macartista, rompen con la pasividad política, difunden y presentan un llamado de atención para que no haya tan escandalosa impunidad.
Más allá de nuestro caso personal, nos parece útil y urgente reflexionar sobre un problema general: el vínculo entre la criminalización de la disidencia política, las estrategias de contrainsurgencia a escala continental y la disputa por las ciencias sociales.
«Violencia y Modernidad» Bolívar Echevarría
En este fin de siglo, en las regiones civilizadas del planeta, la actitud dominante en la opinión pública acerca de la violencia ha cambiado considerablemente, si se la compara con la que prevalecía a finales del siglo pasado. También entonces, por supuesto, se repudiaba el empleo de la violencia como recursos político de oposición a las instituciones estatales establecidas -fuese él lo mismo si era un empleo espontáneo que uno preparado. Pero aunque era recusado en general, no dejaba, sin embargo, de ser justificado como circunstancialmente legítimo en ciertas coyunturas históricas o en determinadas regiones geográficas. ?Qué se le podía objetar a la violencia de los «camisas rojas» de Garibaldi, por ejemplo, si había actuado no sólo en bien del progreso y la libertad, sino además en Italia? Hoy en día, en cambio, -según insisten en inducir y exrpresarlos mass media, ese empleo es rechadado no sólo en general sino de manera absoluta.
En efecto, para la opinión pública dominante, tanto la capacidad de resolver conflictos conforme a derecho como la capacidad de abarcar con su poder el conjunto del cuerpo social, habrían alcanzado en la entidad estatal contemporánea un grado cercano a la perfección. Esta cuasi perfección de la entidad estatal sería justamente la que hace impensable el surgimiento de un conflicto que llegara a ser tan agudo o tan inédito entre ella misma y el cuerpo social, como para justificar o legitimar una ruptura en contra suya de su monopolio excluyente del derecho a la violencia. Esta confianza en una concordancia plena entre el estado y la sociedad es la que no existía en en la opinión pública de hace cien años y la que distingue a la de nuestros días.
«Abrepalabra: sobre el discurso de El Capital»: Chris Gilbert
(Ensayo introductorio para el 2do Encuentro Internacional de Escuela de Cuadros: «Para qué sirve El Capital«)
El Capital: Crítica de la economía política es una obra de Karl Marx escrita a mediados del siglo XIX que expone el modo de producción capitalista –o la lógica de la forma social capital, si se prefiere. Como es bien conocido, lo explica como un modo de producción basado en la producción de plusvalor, que es la diferencia entre el valor mercantil de la fuerza de trabajo y el valor que ésta puede producir en un tiempo dado: diferencia apropiada por la clase capitalista. Esta forma histórica (la forma del capital) domina tanto el proceso de producción como la sociedad y la vida: las organiza y controla de manera generalmente creciente.
A menudo se dice que El Capital es una obra compleja, y en verdad lo es. Su complejidad deriva del hecho que es una obra científica, y la ciencia sólo existe cuando hay un problema cuya solución no es inmediata. Indudablemente este es el caso en el modo de producción capitalista que, pese a su extensión casi planetaria hoy día, oculta su funcionamiento esencial o interno. El problema que le presenta el sistema capitalista al científico no es fácil de resolver. El funcionamiento del sistema no se oculta por ser diminuto (en cual caso se podría hacer visible con el microscopio), ni por estar recubierto por una superficie dura (en cuyo caso se podría comprender tras un atrevido viaje al centro del mundo capitalista, a la Julio Verne). Más bien el escondimiento se produce socialmente por el propio sistema capital a través de un proceso de auto-ocultación que genera apariencias falsas e ilusiones fetichistas que invierten la realidad.
«An Introduction to the History of Crisis Theories»: Anwar Shaikh
Introduction
This paper is about the history of crisis theories. Broadly speaking, the term «crisis» as used here refers to a generalized set of failures in the economic and political relations of capitalist reproduction. In particular, the crises we seek to examine are those towards which the system is internally driven, by its own principles of operation. As we shall see, it is in the nature of capitalist production to be constantly exposed to a variety of internally and externally generated disturbances and dislocations. But only at certain times do these «shocks» set off general crises. When the system is healthy, it rapidly revives from all sorts of setbacks; when it is unhealthy, practically anything can trigger its collapse. What we seek to examine is different explanations of how and whyy the system periodically becomes unhealthy.
I Reproduction and Crisis
Consider how peculiar capitalist society is. It is a complex, interdependent social network, whose reproduction requires a precise pattern of complementarity among differen productive activities: and yet these activities are undertaken by hundreds of thousands of individual capitalists who are only concerned with their private greed for profit. Is is a class structure, in which the continued existence of the capitalist class requires the continued existence of the working class: and yet no blood lines, no tradition, no religious principle announces who is to rule and who is to be ruled. Is is a cooperative human comunity, and yet it ceaselessly pits each against the other: capitalist against worker, but also capitalist against capitalist and worker against worker.
«Capitalismo y modernidad»: Antoni Domènech
Seminario Teórico: Crítica Humanista del Capitalismo Total
Ponencia: Capitalismo y modernidad por Antoni Doménech
Introducción especial a la edición en español de «El Poder de la negatividad» de Raya Dunayevskaya: Rubén Dri
Las décadas del 60/70 del siglo pasado se caracterizó en Latinoamérica por el resurgir de los movimientos sociales y políticos que pugnaban por terminar con siglos de opresión y comenzar la construcción de una nueva sociedad liberada tanto del imperialismo como de las opresiones de las clases dominantes de cada país. Los éxitos parciales obtenidos fueron borrados por feroces dictaduras militares que aterrorizaron a las poblaciones para dejar el terreno libre a la implementación del proyecto neoliberal impulsado por el Consenso de Washington.
En las décadas del 80 y del 90 el neoliberalismo se desplegó a lo largo y lo ancho de todo el continente latinoamericano. Privatizaciones, flexibilidad laboral, desocupación, destrucción de las industrias nacionales, libre circulación del capital especulativo, prédica y actuación del más crudo individualismo que llevó a la destrucción de las relaciones sociales.
Los sectores populares habían recibido la más profunda derrota política. El terror que habían implantado los militares y el manejo de la economía que hicieron las grandes corporaciones, produciendo inflaciones que profundizaban el terror ahora a no saber qué se podrá comer mañana, dejaron a los movimientos populares y sus militantes con un sentido profundo de impotencia.
Pero los pueblos poseen además del sentido común, el buen sentido, como apuntaba Gramsci, buen sentido que podríamos traducir como «sabiduría popular». Hay un saber popular que sabe en qué momentos y cómo puede enfrentar a los poderes de la dominación. Es una sabiduría creativa. Ante la derrota política los militantes populares se refugian en el ámbito social.
Se potencian los movimientos sociales. Surgen movimientos nuevos. Su característica fundamental es no sólo surgir desde las bases, desde abajo, sino permanecer siempre en ese contacto. Es la manera de irse constituyendo como sujetos. En cada país latinoamericano y en las diversas regiones de un mismo país, los movimientos adquieren características propias.
Los movimientos sociales muestran una gran vitalidad y creatividad, pero al mismo tiempo se encuentran con limitaciones a primera vista insuperables. Como movimientos sociales tiene un ámbito muy restringido, acotado, y terminan siendo fagocitados por partidos políticos tradicionales. Ello hace evidente la necesidad de repensar la política, de tal manera que dichos movimientos puedan superarse.
«The profit rate in the presence of financial markets: a necessary correction»: Alan Freeman
In the past two decades the number, variety, and monetary value of marketable financial instruments, particularly securitized instruments, has grown by orders of magnitude. This is the most significant development in what many writers, for the most part Marxist, term ‘financialisation’1. It brings to light, however, an anomaly in the way they calculate the profit rate. This calculation takes no account of the capital tied up in these instruments.
This article shows that when this omission is corrected, there is a consistent long-run fall in the UK and US rate of profit which, contrary to the figures widely used by Marxists, have both fallen almost monotonically since 1968.
Why does this matter? First, the profit rate figures prominently in Marx’s own theory, as is clear from his published works. It is the explicit subject of the first 15 chapters of Capital Volume III (Marx, 1981: 117-378) and dominates the remaining analysis. Second, the results shed light on current debates about the cause of the present extended crisis. A significant group of writers (see Choonara, 2011) argue that this is recent in origin, unconnected with the serious difficulties that beset Western economies in the 1970s, and follows a recovery from that crisis, brought about by neoliberalism, in the 1980s. Thus Husson:
«After the generalized recessions of 1974-5 and 1980-82, a new phase opened in the functioning of capitalism, one which one could for convenience call neo-liberal. The beginning of the 1980s was a real turning point. A fundamental tendency towards increasing the rate of exploitation was unleashed, and that has led to a continuous rise in the rate of profit» (2008).
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MST lamenta falecimento do professor e lutador Reinaldo Carcanholo
Nesta quinta (30/5), Reinaldo Carcanholo, professor da Universidade Federal do Espírito Santo (UFES), faleceu. Doutor em Economia pela Universidad Nacional Autónoma de Mexico, Carcanholo era professor associado do Departamento de Economia e do Programa de Pós-Graduação em Política Social da Universidade Federal do Espírito Santo.
Além disso, o professor era um grande amigo e colaborador do MST, sendo um dos primeiros professores a ministrar aulas no Centro de Formação do MST/ES e um dos primeiros a integrar o quadro de professores da Escola Nacional Florestan Fernandes.
Leia abaixo nota de pesar do MST pelo falecimento de Reinaldo Carcanholo:
“La ciudad es el lugar de la lucha anticapitalista” entrevista a David Harvey
Por Alejandra R. Ballester
Antes que la palabra de David Harvey llegue de manera directa, modulada con claridad en su inglés británico, en el bar de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, ésta toma cuerpo a través de Internet en una escena distinta, que nos transforma automáticamente en alumnos de un venerable profesor de cabello blanco que invita a leer El Capital de Marx. Prolijamente, los distintos tomos de la obra de Marx son analizados por Harvey y ofrecidos gratuitamente en video a quien quiera verlo y escucharlo en la Web, gesto que es una de las modalidades de su activismo global. La reflexión del geógrafo David Harvey, que recorre la teoría económica, el urbanismo, los estudios culturales, hilvana primorosamente entre sí los tópicos de esas disciplinas con una mirada crítica puesta en las contradicciones del presente. En los años ochenta Harvey focalizó sus estudios tanto en la economía –Los límites del capital– como en las ciudades y sus transformaciones en relación con el capitalismo –La conciencia y la experiencia urbana, La urbanización del capital– . Más recientemente, su reflexión dio un nuevo giro al concepto de “derecho a la ciudad”, propuesto por Henri Lefebvre en 1967, y lo ligó a las posibilidades concretas de activismo urbano, como el impulsado por Right to the City Alliance en Estados Unidos, movimiento con el que este académico colabora activamente. Movimientos como Occupy Wall Street en Nueva York se inspiran, en parte, en la obra de este pensador que propone la búsqueda de una ciudad que dé prioridad a la clase trabajadora, en la que no predomine el lucro inmobiliario por sobre las necesidades de vivienda y calidad de vida de la gente.
Convocado a exponer sus puntos de vista en un encuentro sobre la crisis europea y su impacto en las economías periféricas, la entrevista con Harvey tuvo a este tema como tópico inicial.
«España: El retorno de la Inquisición»: Michael Roberts
El objetivo de la “austeridad” y el alto desempleo es restaurar la rentabilidad del capitalismo español. El gobierno revisa continuamente a la baja sus perspectivas de crecimiento. ¿Pueden los salarios bajos y el alto desempleo finalmente hacer que las exportaciones españolas sean competitivas y restaurar el crecimiento por medio de las mismas?.
Seguramente, cuando los costes laborales unitarios hayan descendido suficientemente y bastantes empresas hayan ido a la bancarrota y las exportaciones sean suficientemente baratas, entonces la rentabilidad empresarial crecerá sobre los escombros de millones de desempleados, unos niveles de vida mucho menores, unas pensiones notablemente reducidas y unos servicios públicos destruidos, que habrán sido “quemados” en beneficio de la acumulación capitalista. Después de años de miseria, al fin, la Inquisición española habrá hecho su trabajo…
“Se trata de romper con el Tratado de Lisboa. Mantenerse en él es garantía de que sigue la política neoliberal»: Entrevista a Pedro Montes de Salvador López Arnal
Pedro Montes Fernández se licenció en 1968 en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid. Al año siguiente ingresó por oposición en el cuerpo de Titulados del Servicio de Estudios del Banco de España. Su actividad en el Banco de España ha sido variada: investigaciones econométricas relacionadas con el sector exterior; durante seis años fue responsable del área de coyuntura y análisis económico. Posteriormente fue responsable del área del Sector Público. Los últimos años los dedicó principalmente a estudiar los problemas de las relaciones de España con la Comunidad Europea y al proyecto de la integración monetaria europea.
Tú has sido uno de los promotores de un reciente manifiesto favorable a la salida del euro que creo que ha conseguido unas 2.500 firmas hasta el momento. Recientemente, en Freitag, a mediados de mayo, Michael R. Krätke [MRK], miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, profesor de política económica y derecho fiscal en la Universidad de Ámsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y, por si fuera poco, catedrático de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster (Reino Unido), publicó un artículo –“Las ilusiones fatales de quienes propugnan ahora una salida de la Eurozona”-, traducido al castellano por Amaranta Süss para sin permiso [1], crítico, muy crítico de esa posición. Me gustaría preguntarte sobre los argumentos que esgrime el gran economista alemán. Ocho preguntas, no más.
La frustración nacida de la estulticia de la Troika en la gestión de la crisis, admite MRK, está tan justificada como la crítica de los errores de diseño en la construcción de la unión monetaria. Pero, señala, “un regreso al parapeto atrincherado de las monedas nacionales no ofrece solución ninguna. Nadie debería sucumbir a la ilusión fatal de que eso permitiría poner freno a la política económica y financiera neoliberal”. ¿Creer una cosa así es realmente una ilusión, una vana ilusión?
Mrk tira con bala, y no de fogueo. Los defensores del euro, aunque sea como mal menor, debieran opinar con más cautela y modestia: el desastre causado por la unión monetaria –insisto: por la unión monetaria-, con su mal diseño y sus carencias básicas ahí está, con el proyecto de la construcción europea paralizado, una crisis generalizada en el continente y algunos países ardiendo en el infierno, que por lo que se ve existe.
II Trobada Construïm Alternatives
Ja tenim aquí la II Trobada del Construïm Alternatives. En aquesta segona trobada que es desenvoluparà a l‘Ateneu Popular de Nou Barris el proper dissabte 8 de juny, seguirem avançant cap a la construcció d’un referent polític en tots els àmbits, amb una base sòlida formada per totes aquelles persones que participen o no en tot tipus de moviments i lluites arreu del territori.«Tesis sobre la historia y otros fragmentos»: Walter Benjamin
Edición y traducción de Bolívar Echeverría
Indice
Introducción: Benjamin, la condición judía y la política, por B. Echeverría.
Sobre el concepto de historia.
Tesis sobre la historia: apuntes, notas, variantes.
1. Apuntes sobre el tema.
2. “Nuevas tesis”.
3. Temas varios.
4. Nota sueltas.
5.Variantes.
Nota editorial.
























