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“D – M – D’ y el Fin del ‘Problema de la Transformación’”: Fred Moseley

Resumen: La razón principal por la que se ha rechazado la teoría de Marx durante el último siglo ha sido el infame ‘problema de la transformación’. Los críticos argumentan que Marx, en su teoría de los precios de producción ‘falló en transformar los valores’ de los insumos de capital constante y capital variable a precios de producción y por consiguiente la teoría de Marx está incompleta y es inconsistente en términos lógicos. Este trabajo argumenta que Marx no falló en ‘transformar los valores de los insumos’ porque no se supone que los insumos de capital constante y capital variable sean transformados. Al contrario, se supone que el capital constante y el capital variable permanecen iguales en la determinación tanto de los valores como de los precios de producción – las cantidades reales de capital-dinero adelantado para comprar los medios de producción y la fuerza de trabajo al principio del circuito de capital dinero (D – M – D’) que son tomados como dados – y por consiguiente la teoría de los precios de Marx está completa y es lógicamente coherente. Se presenta un resumen algebraico de esta interpretación “monetaria” de la teoría de Marx en la Sección 3, así como ejemplos de la evidencia textual que apoyan esta interpretación “monetaria” en la Sección 4.

Palabras clave: Marx, problema de la transformación, capital-dinero, monetario.

El dinero es el punto de partida y el punto de cierre de todo proceso de valorización (Marx 1977a, p. 255)

La razón principal por la que se ha rechazado la teoría Marxista a lo largo del último siglo es un presunto problema lógico – el infame ‘problema de la transformación’. El problema de la transformación está relacionado con la aparente contradicción ente la teoría del valor trabajo y la tendencia hacia la igualación de las tasas de ganancia entre industrias con diferentes composiciones de capital (cociente entre el capital constante y el capital variable). La teoría del valor trabajo parece implicar que las industrias con diferentes composiciones de capital deberían tener tasas de ganancia desiguales, lo cual es contrario a la tendencia de las economías capitalistas a tener tasas de ganancia iguales entre industrias. Los críticos argumentan que Marx intentó resolver esta contradicción con su teoría de los precios de producción en la Parte 2 del Tomo 3 de El Capital, pero que falló en resolver el problema porque ‘no transformó los insumos’ del capital constante y del capital variable pasando de valores a precios de producción. Dejó los insumos del capital constante y del capital variable en términos de valor, y esto es lógicamente contradictorio porque los insumos en algunas industrias también son productos de otras industrias, además los inputs no pueden ser comprados a sus valores y vendidos a precios de producción en la misma transacción. De acuerdo a los críticos este fue el error principal de Marx. Los críticos señalan que las tablas al principio del Capítulo 9 indican claramente el presunto ‘problema’: el capital constante y el capital variable son los mismos en la determinación tanto de los valores como de los precios de producción, y esto es una contradicción lógica.

Los críticos argumentan que el error de Marx puede ser corregido usando un método sugerido inicialmente por Bortkiewicz en 1905, el cual utiliza un sistema de ecuaciones en el que los precios de los insumos se determinan simultáneamente con los precios de los productos y la tasa de ganancia. Sin embargo, el método para la determinación de los precios de producción Bortkiewicz resulta en las siguientes conclusiones que menoscaban la teoría de Marx: las dos igualdades agregadas de Marx no pueden cumplirse al mismo tiempo, la tasa de ganancia en precios no es igual a la tasa de ganancia en valores y las dos tasas de ganancia pueden tener diferentes tendencias. Por esto, los críticos concluyen que la teoría del valor de Marx es lógicamente inconsistente y debe ser rechazada.

Ha existido una larga controversia sobre el problema de la transformación con muchos participantes, incluyendo algunas interpretaciones innovadoras en las décadas recientes. En este trabajo en lugar de intentar resumir este largo debate, presentaré mi propia interpretación. He realizado un libro, que se publica este año, en el que se trata este tema, y en la Parte II de mi libro presento un capítulo especial para cada una de las interpretaciones del problema de la transformación: la interpretación Sraffiana convencional, la interpretación iterativa de Shaikh, la Nueva Interpretación, la Interpretación Temporal y de Sistema Único, la interpretación Wolff-Roberts-Callari y la interpretación de Fine-Sadd Filho (Moseley 2015). Se incluye una tabla con el contenido de mi libro en el Apéndice de este trabajo.

Artículo completo en pdf: D – M – D’ y el Fin del ‘Problema de la Transformación’

Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza  para Marxismo Crítico

  1. Vicenc Melendez
    03/07/2015 en 11:23

    Conforme amb plantejament de la posició central de la transformació per la credibilitat general de KM encara que té molts seguidors de la seva part monetària, no necessàriamentn “marxistes”
    Cal creure en la capacitat de representar costos i guanys a partir de la mesura en treball
    Cal creure que hi ha d’haver un sistema de preus extern a l’anàlisi en valors. sraffa corregeix els clàssics en aquest sentit (i incorpora la diferent grandària del capital constant d’acord amb KM)
    Adequat identificar salari com element que eliminat de les equacions (mesura de preus en salari) pot permetre comparació preus relatius srafians i valors
    Es pot eliminar també les variables preus en la comparativa plusvalua acumulada – guanys acumulats, i trobar r d’equilibri entre ambdues dades (atès que ja no hi tenim tampoc el salari)
    De tots els preus possibles nomes uns igualen guanys acumulats amb la plusvàlua acumulada i són els que respecten la taxa de guany marxiana en valor
    Aleshores, els preus srafians mesurats en salari son iguals a la suma dels valors i la plusvàlua acumulada

  2. 19/03/2016 en 04:39

    El problema de la transformación no puede ser ni resuelto ni entendido sin previamente resolver el problema de la Renta. Además es particularmente importante recordar que Marx no escribió el Tercer libro del capital en donde se encuentra el establecimiento de una cuota media de ganancia. Todo El Capital se funda en la ley general del intercambio según la cual las mercancías no pueden venderse ni por encima ni por abajo sino exactamente a su valor y el valor tiene dos medidas: tiempo de trabajo socialmente necesario y dinero o moneda.
    Enseguida es preciso entender que en Marx el valor es una categoría ex post factum; y que la mercancía no se confunde con un ejemplar de la misma. En eso consiste la contradicción entre valor de uso y valor. El valor de la mercancía es igual a la suma de todos los precios a que fueron vendidos y comprados todos los ejemplares que conforman a la mercancía; ésta es el conjunto de los ejemplares que satisfacen una necesidad social y que por ende fueron comprados y vendidos. Ello implica que ese número de ejemplares conforman la necesidad social y contienen, por ende, el tiempo de trabajo socialmente necesario. La sociedad satisface una de sus necesidades conforme al tiempo de trabajo que le cuesta producir cada uno de ellos, en promedio y conforme a la distribución que hace de su tiempo total en un periodo determinado. Así sólo los ejemplares comprados y vendidos tienen valor de uso y valor individual. El valor unitario es el precio promedio.
    Así ¿de dónde proviene la renta de la tierra, de los terrenos urbanos y la plusvalía extraordinaria petrificada o no, en general? ¿El campo vende sus productos por encima de su valor?
    Lo fundamental aquí es que el tiempo de trabajo socialmente necesario es la parte que de su tiempo total de trabajo -vivo y muerto- la sociedad destina a la satisfacción de una de sus necesidades en un periodo determinado -carta de Marx a Kugelman de 11 de julio de 1968- y en una sociedad mercantil y más aún en una capitalista, el monto de la necesidad social toma la forma de necesidad social efectiva o solvente y por ende el valor de uso de la mercancía está determinado solamente por el de los ejemplares comprados y vendidos. Se produjeron 1000 pares de zapatos, por ejemplo, pero sólo se vendieron 800; los 200 que quedaron en inventarios son zapatos, pero no valores de uso: nadie los usó. Y la mercancía estuvo formada por 800 no por 1000 pares de zapatos. Si se vendieron en 800,000 unidades monetarias, el valor unitario es el precio promedio de 1000 unidades monetarias. Valor y valor de uso son categorías económicas ex-post factum.
    El planteamiento de Von Bortkiewicks es simplemente risible y no se puede tomar en cuenta, no es serio: Para que una economía mercantil funciones se requiere de una división social del trabajo profunda, que resulta mayor en una economía capitalista. Para payasear como los neoclásicos o con Robinson, el mínimo de mercancías que se deben producir para intercambiarlas son 2: A {a1, a2} y B{b1,b2,b3} de manera que a1 se intercambie por b1 y b2; y a2 por b3; El valor de A es igual al de B, a1 se vende a un precio dos veces su valor promedio unitario y a2 exactamente a su valor promedio unitario.
    Von Bortkiewicks pretende que la economía funcione con tres ejemplares de una mercancía única y que esos ejemplares se vendan al mismo precio global y unitario. Para bobos está bien la broma.
    Pero la economía política marxista no es una burla: las zapatillas capecio de balet no se pueden vender al mismo precio que los satélites artificiales militares. Sospecho que hay algún error en el planteamiento de Von Bortkiewics, y de Samuelson, que lo sigue. Otro tanto sucede con la Sra. Robinson: la plusvalía no tiene nada de metafísico; es una suma de precios, no sólo de producción, sino de mercado. Nos recomendó a los marxistas meter la cabeza al refrigerador, sentar bien nuestras hipótesis y tomar el modelo de Sraffa. Pero Sraffa no mide el valor en unidades monetarias sino en términos de la suma de las producciones obtenidas con la misma composición de capital en términos físicos, no de precios. Sraffa no tiene teoría del valor ni de precios. El resultado sería que los capitalistas recibirían una ganancia en dinero y otra en mercancía media! Yo le habría recomendado a la Sra. Robinson no dormitar durante la lectura de El Capital y entender primero bien las categorías de Marx antes de criticarlas. Y toda crítica es bienvenida en los términos que se haga; que asimismo se responde.
    El problema de la transformación tiene la misma naturaleza que el de la renta y que el valor en general. Yo estoy por publicar “Las leyes económicas de Marx”, en español, en inglés y en francés.

  1. 16/09/2015 en 07:36

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