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«La teoría de la ideología en Marx»: Richard Lichtman
Desde hace algunos años trabajo en el tema de la «falsa conciencia», recopilando textos sobre ideología burguesa y escribiendo un libro sobre la teoría de la ideología de Marx. Me ha llamado la atención el hecho de que, mientras recientemente han aparecido bastantes libros dedicados a la teoría de la enajenación de Marx, es muy poco lo que se ha escrito sobre la teoría de la conciencia y la falsa conciencia de Marx. Y sin embargo, las teorías de la enajenación y de la ideología están muy estrechamente relacionadas, puesto que en última instancia la ideología no es sino conciencia enajenada. Cuando, en los Manuscritos de 1844, Marx habla de la enajenación de los seres humanos respecto a sus productos, respecto a la naturaleza, a su propia actividad, a otros seres de su especie y a otros seres humanos, ciertamente se propone incluir su conciencia como igualmente enajenada. Porque la autoproducción de los seres humanos sólo tiene lugar a través de su participación consciente, y si el proceso del trabajo está enajenado, también lo está necesariamente, el modo de conciencia comprometido en la producción. Así:
«La producción no sólo produce al hombre como una mercancía, la mercancía humana, el hombre en forma de mercancía; en conformidad con esta situación, lo produce como a un ser mental y físicamente deshumanizado […] Su producto es la mercancía autoconsciente y autónoma«.
«Viet Cong Philosophy: Tran Duc Thao»: Silvia Federici
In discussing ideologies, Gramsci pointed out that, “according to Marxism, ideologies are all but arbitrary; they are historical facts that must be fought and unveiled in their character of instruments of domination, not because of ethical reasons, etc., but precisely for reasons of political struggle: in order to render those who are dominated independent from those that dominate them, in order to destroy a type of hegemony and create another one, as a necessary moment in the overturning of praxis.” News reports in the past five years have made it clear to everyone that for all practical purposes the United States has been militarily defeated in Vietnam. What has remained entirely unknown is that, while General Giap has been unleashing Tet offensives in the battle-fields, Viet Cong philosophers have also: been busy waging an ideological battle on the philosophical level. Modern imperialism finds its ideological justification in the now fashionable linguistic philosophy which either regards all meanings as wholly arbitrary (e.g., Quine, White, Goodman, etc.), or reduces them to the facticity of everyday discourse (e.g., Wittgenstein, Austin, etc.). In this fashion, all meanings are either equally unfounded, or they can be founded only in the domain of the given. In either case, imperialism is implicitly justified, for, in the first case it is regarded as at least as rational a system as any other, thus neutralizing any possible rational arguments for its debunking, or else, in the second case, since all meanings reduce to the given and the given is, in fact, imperialist, imperialism itself becomes the criterion of all meaningfulness.
«Neoliberales y keynesianos»: Claudio katz
El debate económico sobre la crisis continúa centrado en la oposición entre visiones ortodoxas y heterodoxas. Los neoliberales atribuyen la crisis a la “irresponsabilidad fiscal” y despotrican contra los gobiernos que despilfarraron dinero en gastos improductivos. Pero omiten recordar que estos desembolsos sostuvieron inicialmente la expansión de las economías industrializadas y que el descontrol posterior obedeció al rescate de los bancos. Antes del 2007 había, por ejemplo, en Europa superávit fiscal en la mayoría de los países.
























