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«Reparto social del Valor Agregado vs. reparto de plusvalor entre capitales. Notas sobre artículo de Fred Moseley»: Emilio José Chaves

RESUMEN

Fred Moseley [1] resalta tesis reiteradas por Marx en el Tomo III del Capital y otros escritos como: 1) La centralidad del cálculo del plusvalor total, 2) Su división alícuota entre capitales avanzados por cada sector, 3) La tendencia de las tasas de ganancia sectoriales a igualarse, 4) Premisas de la relación entre sectores y total. En ellos hay pasajes confusos e incoherentes sobre su modelo, su método y sus premisas como: a) Mientras la tasa de plusvalor porta información clave del reparto del VA en sus obras, en el Tomo III el eje analítico pierde nivel y se torna en el reparto de un subsector del VA: el de plusvalor total entre los capitales sectoriales en competencia. b) Marx adoptó premisas muy generales para simplificarl el estudio de ejemplos con sectores de estructura distinta para sostener su premisa básica del valor-trabajo. c) Cuando los sectores poseen estructuras distintas, usar el valor-trabajo requiere conocer muchas variables sectoriales que dificultan la elaboración del modelo (de capital, productividad, salario promedios por hora, plusvalor medio por hora, poblaciones asignadas a plusvalor y trabajo, y otras). Al trabajarlos sus tasas de ganancia difieren de la tasa general o promedio ponderado de las sectoriales, cuyo valor es siempre intermedio entre las tasas extremas sectoriales, pero ello no autoriza a decir que las tasas de ganancia sectoriales tienden a igualar la tasa general. 3) Marx intentó explicarlo transformando sin éxito los valores en precios, al costo de que perdió nitidez y calidad lógica en su discurso sobre estos temas en el Tomo III, en comparación a otros textos más lúcidos y conocidos, como lo sugiere Moseley con elegancia y respeto en sus citas, comentarios y conclusiones.

El problema de la relación entre las partes y la totalidad

El conocimiento de la totalidad es una tarea gradual y acumulativa basada en el conocimiento previo de las partes a las que tenemos acceso empírico previo –siempre hay algo o alguien que se nos queda por fuera de nuestro horizonte visual e interpretativo, como ha explicado Enrique Dussel-. Si logramos medir variables claves de las partes y si disponemos de un modelo aceptable para integrarlas, entonces podemos estimar el valor total-sistémico de las variables medidas y el valor promedio de los indicadores que diseñamos para entender mejor el sistema total.

Marx estimó bien -en sus ejemplos- el total en base a datos derivados de los sectores componentes, pero no al pasar de lo general a lo particular en su intento de asignar valores a los sectores a partir de: a) las variables totales e indicadores totales y de b) los plusvalores sectoriales reales, como únicos datos sectoriales conocidos. Para ello aplicó en sus ejemplos premisas generales que excluían de su horizonte analítico las diferencias y asimetrías típicas entre sectores y empresas en sistemas normales de competencia capitalista; y esto le generó problemas y limitaciones teóricas serias.

Supongamos que ponemos un ladrillo rojo de 1 litro de volumen y otro azul de 2 litros de volumen y densidades distintas dentro de un saco; pesan 4 kilos y 6 kilos respectivamente –señal de que disponemos de unidades y técnicas de medición-. Buscamos responder tres preguntas: 1) ¿Cuál es el peso total? 2) ¿Cuál es el peso promedio de los ladrillos? 3) ¿Cuál es la densidad promedia del conjunto? La respuesta es sencilla: el peso total es 10 kilos, el peso promedio es de 5 kilos por ladrillo, y la densidad media es de 3.33 kilos/litro, valor intermedio entre la densidad del ladrillo rojo de 4 kilos/litro, y la del azul de 3 kilos/litro, aunque ninguno de ellos tenga ese peso medio, ni esa densidad media. Nada nos autoriza a decir que los ladrillos tienden a adoptar el peso medio, ni que sus densidades convergen a la densidad media, ni a crear un modelo para decir que estas mutan hacia los valores medios, así sea que los valores totales se conserven. Este es un ejemplo de relación sencilla entre las partes y el total para un sistema definido como la bolsa con sus dos ladrillos adentro y los cálculos deben ser hechos sobre datos numéricos de forma correcta y explícita.

Ahora imaginemos una bolsa opaca con dos ladrillos adentro; otro dato es que pesan en total 4 kilos y otro más que su volumen total mide 2 litros. Nos interesa responder a la pregunta: ¿Cuánto pesa cada ladrillo? Cualquier respuesta que demos implica que estamos pasando de lo general a las partes, que buscamos asignar valores a los sectores componentes partiendo del total. En este caso la pregunta tiene infinidad de respuestas posibles para una realidad que es única. A menos que dispongamos de otros datos relevantes –o de premisas responsables- que conduzcan a una respuesta única, se trata de un problema de solución múltiple e indefinida.

En estos casos la información de las partes y la de total van juntas, se complementan y son inseparables. Pero al analizar el método de Marx a través de sus tablas de ejemplo y de su propuesta para estimar valores e indicadores a partir de aquellos del total, Marx no reconoce toda esa parte de la información proveniente del conocimiento previo de los sectores del sistema. En sus tablas de ejemplo sectores y total son isomorfos [3], lo cual garantiza valores medios y parámetros constantes para sectores y total. Es como si usara ladrillos de distinto volumen y densidad igual, pero de colores distintos: los promedios de densidad resultarían iguales para partes y todo.

Marx y Valor Agregado

En los comentarios de Marx seleccionados por Moseley hay sin embargo uno muy importante, cuya traducción personal es así:

“El último Valor Agregado cada año por el nuevo trabajo … puede ser separado y dividido entre las diferentes formas de salarios, ganancia y renta; esto no puede alterar los límites del valor (agregado) en sí, que es la suma del valor repartido entre esas categorías diferentes. De igual manera, un cambio en la participación de esas porciones individuales entre sí no puede afectar su suma total, de esta suma asumida del valor (agregado) … Lo que es un dato inicial, por lo tanto, es la masa de los valores de las mercancías a repartirse entre salario, ganancia y renta … (C.III.998) [Paréntesis e itálicas añadidos al traducir]

Ese “último Valor Agregado cada año por el nuevo trabajo” es justamente lo que se repartió socialmente para el consumo de la población incluída en el sistema, luego de reponer el capital fijo y concluir el año. Marx considera las ganancias productivas y las rentas como plusvalor cuya suma da el plusvalor total, o su igual, la ganancia total. El resto es necesariamente la remuneración al trabajo. La relación de plusvalor a salarios da la tasa de plusvalor, el indicador diseñado por Marx para medir la inequidad social del sistema. Marx menciona la idea del VA, pero postula que su valor total se puede conocer desde el comienzo del ciclo, pero no el de los sectores, una premisa muy extraña para quienes manejan la parte contable de ciclos periódicos.

Ocurre también que si cambian las proporciones del VA de Marx, cambia toda la distribución, la capacidad de compra de algunas capas sociales, el equilibrio del mercado, la utilización del equipo productivo y los precios también. Creo que esa frase de Marx es incoherente con su teoría de la crisis porque también cambia su parámetro distributivo: la tasa de plusvalor PV/S.

Desafortunadamente Marx no usó el VA en sus tablas de ejemplo, donde lo representó indirectamente en forma de tasa de plusvalor PV/Salarios. Hubiera podido juntar el plusvalor y el salario en forma de fracciones del VA, y elaborar un modelo más sencillo en base a la ecuación Monto (M) = Capital fijo ( C ) + VA, en la cual queda claro que parte del precio total (M) se gasta en reponer C, el capital fijo transferido a la producción, y ese capital es simplemente riqueza o capital acumulado o apropiada por las élites en la historia anterior, pero utilizado ahora con fines productivos por un lado, para satisfacer las necesidades sociales, y por el otro lado con fines conservativos y expansivos del capital anterior agregando nuevo capital tomado del VA.

Otra forma de interpretar el mismo VA -desde nuestra época- es estimar su distribución real entre la población perceptora, sin distinguir entre plusvalor y salarios, ya que muchos super-ricos poseen un ingreso mixto de ellos. Este otro método permite inferir una especie de curva de mercado cumplido en el ciclo ya cerrado, que se espera sea repetido en el que sigue. Esa curva es la distribución acumulativa del ingreso, o VA, entre la población, en medias de la distribución, la cual ayuda a entender mejor el consumo de las capas sociales, y los límites de producción de sectores y empresas para atender la composición y volumen del consumo de las diversas capas o clases sociales.

A su vez, Marx aclara en diferentes textos citados que el plusvalor resulta idéntico a la ganancia general que se llevan las élites al cabo del ciclo, y eso es indiscutible en las tablas numéricas de ejemplo, así como en las contabilidades empresariales, pero solo se puede constatar luego de cerrado el ciclo, asumiendo que las cuentas son hechas con honradez.

En el método de Marx había interés en explicar la dinámica del sistema, en el que observaba cambios constantes en los precios del capital, de la tierra, de las materias primas, de las tasas de interés y rentas, de los costos de las empresas productivas, de las tecnologías productivas y administrativas, de las leyes que regulaban los salarios, de nuevos productos, de la naturaleza, de la gente disponible para el trabajo, de los pobres, los excluídos, desempleados, del clima, etc. Y ocurre que si el sistema produce una tasa de ganancia general del 20%, es lógico que en el año siguiente sectores y empresas diseñen sus proyectos de producción y ganancia tomando esa cifra como referente, lo que no significa que el desempeño al final del ciclo resulte ser del 20%. Algunos sectores y empresas consiguen igualar o superar esa meta, pero otros no, por ejemplo solo logran el 10%, y ante eso los dueños del sector y las bolsas de valores consideran que el costo de su capital ha bajado respecto del que tenía un año atrás, con lo cual esos capitales se devalúan y un menor valor del capital ayuda a elevar su tasa de ganancia sectorial. En mi opinión, este es uno de los factores que hacen creer que las industrias y sectores productivos tienden a converger hacia la misma tasa de ganancia, pero lo que ocurre es un ajuste de los valores del capital que depende de los resultados estimados luego de finalizar el ciclo y antes de concluir el siguiente. Hay casos en los que algunos sectores ven caer sus tasas de ganancia y registran pérdidas; esto afecta al conjunto y si se generaliza la tendencia se habla de crisis económica, pero según lo dicho las crisis también pueden ser inducidas artificialmente. Por supuesto Marx asumió una contabilidad real y honesta, pero en el mundo actual donde el capital especulativo supera más de diez veces el capital de inversión productiva, es preciso explicar de donde proviene ese capital especulativo. El asunto es que no solo hay medios de producción, también hay medios de apropiación, medios de legalización del saqueo, y medios de contabilidad fraudulenta que afectan las cuentas nacionales.

En cuanto a los ejemplos numéricos citados por Moseley, estos comparten un problema: están incompletos. En un caso dan el valor de los plusvalores pero omiten la tasa de plusvalor, lo que no permite conocer el salario, ni el VA total. En otro ejemplo da valores totales, luego le agrega un sector comercial, no presenta cifras con datos completos para los dos sectores y el total, pero discute unas cifras concretas resultantes sin explicar su cálculo. En este sentido creo que ayuda leer el análisis sobre el tema hecho por Paul M. Sweezy [2] porque presenta ejemplos numéricos completos para economías de varios sectores asimétricos y muestra con claridad las distorsiones que se dan cuando se aplica el método de transformación de Marx a esas cifras, o cuando se intenta resolver el mismo problema por otros nuevos métodos. Y las conclusiones de Sweezy en 1942 ya eran tan escépticas al respecto como las de Moseley. Lo importante de Marx es el camino que abrió y las semillas que dejó a su vera, así algunas de ellas no tengan posibilidades de germinar y crecer.

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[1] Fred Moseley , “Hostile brothers: Marx theory of the distribution of Surplus Value in volumen 3 of Capital”, consultado en Internet en 11/07/2012 de “Marxismo Crítico”

[2] Paul M. Sweezy, “Teoría del desarrollo capitalista”, Ediciones Populares Los Andes, La Habana, Cuba. Traducción al español de la versión original en inglés, prologada por Sweezy en 1942.

[3] Emilio José Chaves, “Relación entre tasas de plusvalor, de ganancia y la fracción Monto/Valor Agregado”, consultado en Internet en 16/07/2012 de portal Marxismo Crítico

Emilio José Chaves,

Pasto, Colombia, 17/07/2012

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