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“El neoliberalismo como corriente está en su fase terminal”: Theotonio Dos Santos
Es lo que afirma el científico social brasileño Theotonio dos Santos, en desarrollo de sus charlas y entrevistas que concedió durante su permanencia en Buenos Aires para participar como conferencista principal en el VI Encuentro Internacional de Economía y Derechos Humanos organizado por el Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (CEMoP) de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y que se realizó entre el 4 y el 6 de octubre.
No obstante la fase moribunda en que se encuentra el modelo neoliberal, Dos Santos considera que sus operadores aún mantienen el control sobre instrumentos claves, como por ejemplo los bancos centrales, que consiguieron sacarlos del contexto de avances democráticos. “Es un bastión muy fuerte -explica- que está asociado al capital financiero que pretende poner al Estado a su completa disposición. Y los Estados Unidos y Europa son un claro ejemplo de eso. Estamos en una situación de la economía mundial absolutamente nueva. Solamente el hecho de que se distribuya el poder mundial de esta forma, por lo menos pone en cuestión un sistema imperialista mundial que fue la base de expansión del capitalismo y todo este pensamiento liberal. Incluso, hasta el liberalismo keynesiano está en crisis”.
«Sobre el suicidio»: Karl Marx. Estudio preliminar y notas de Nicolás González Varela
Estudio preliminar y notas de Nicolás González Varela
Karl Marx
ISBN: 978-84-15216-38-4 Precio: 18 euros 156 págs.
Género: Ciencias sociales Karl Marx ISBN: 978-84-15216-38-4
Precio: 18 euros 156 págs. Género: Ciencias sociales
Según un sociólogo de la cultura de la categoría de Michael Löwy, estamos ante una pièce unique en la bibliografía del joven Marx. Este corto y olvidado texto reescrito en su exilio en Bruselas, al mismo tiempo traducción y adaptación, publicado en alemán en una revista revolucionaria en 1846, es uno de los más poderosos argumentos contra la opresión de las mujeres jamás publicado. A partir de los datos detallados de un gran estadístico francés, Jacques Peuchet, Marx ilustra los aspectos anómalos, desnaturalizados y contradictorios de la vida moderna, de la existencia bajo el Capital, de la alienación que nos lleva al suicidio, y que afecta no sólo a las clases desposeídas, sino a todas las esferas y manifestaciones de las relaciones humanas. Incluso hoy en día estas historias se nos presentan con una descarnada actualidad. Marx y Peuchet nos hablan del Patriarcado, de la tiranía familiar, de la violencia de género, pulsiones que sobreviven a la Revolución francesa, que empujan a los más débiles y a los más dignos a cometer el suicidio como salida desesperada. Es una de las pocas veces que Marx tratará el tema de la opresión femenina públicamente. El artículo es una crítica a la vida cotidiana burguesa, una poderosa descripción de la alienación, el extrañamiento entre las personas y un alegato sobre el amplio y universal objetivo emancipador del auténtico Comunismo. Se trata de la primera traducción al español. Nicolás González Varela es ensayista, editor, traductor y periodista cultural. Ha estudiado Filosofía y Psicología y enseñado Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires, así como traducido a Heidegger, Graves, Marx y Pessoa, entre otros. Autor de diversos artículos y estudios sobre Arendt, Blanchot, Céline, Heidegger, Engels, Graves, Marx, Pound, Spinoza, colabora en distintos medios gráficos y digitales de actualidad y cultura. Sus últimas obras publicadas son: Nietzsche contra la Democracia (Montesinos, Barcelona, 2010), Los Archivos de Nación Apache (Libros del Sur, Buenos Aires, 2011) y ha sido traductor y cuidador de la edición del Cuaderno Spinoza, de Karl Marx (Montesinos, Barcelona, 2012). Tiene en preparación una edición crítico-histórica de La ideología alemana. Ediciones de
“La crisi sense fi: cinc anys de despossessió social” Ivan Gordillo
La convocatòria d’eleccions anticipades a Catalunya persegueix legitimar la gestió de la crisi per part de l’actual govern. Aquest cop de timó del govern de CiU pretén imposar el discurs neoliberal del “no hi ha alternatives” a les privatitzacions, les retallades pressupostàries i l’eliminació de drets socials i laborals. Una eventual majoria al Parlament abonaria davant l’opinió pública les tesis convergents i donaria un marge de quatre anys per continuar amb les polítiques de despossessió social que han caracteritzat els darrers cinc anys de crisi.
La reducció del dèficit públic, però, ha estat impossible d’aconseguir a base de retallades de la despesa. La frenada de l’activitat econòmica que aquestes retallades provoquen, i la conseqüent caiguda d’ingressos, s’afegeix a la destrucció d’empreses i llocs de treball del sector privat i no fa més que empitjorar la situació de crisi i depressió econòmica. Que les retallades no només no redueixen el dèficit sinó que l’accentuen a mig termini és quelcom que fins i tot els analistes dels mitjans hegemònics reconeixen. El més preocupant és que davant l’evidència empírica i la constatació de l’equívoc d’aquestes polítiques no es produeix cap rectificació. Ans al contrari, es redunda en el diagnòstic erroni i s’aprofundeix en les mateixes receptes. Pot semblar kafkià però seguim allí on estàvem, donant voltes al cercle viciós de l’austeritat que empitjora la crisi per la qual s’exigeix més austeritat enfonsant-nos encara més en la depressió econòmica.
El Manifiesto Comunista en una edición ilustrada
El Manifiesto comunista fue editado en Londres, en 1848. El segundo congreso de la Liga Comunista encargó a Karl Marx y Friedrich Engels que redactaran el documento. Más de un siglo y medio después el editor de Nórdica Libros, Diego Moreno, decidió reeditar el clásico pero con una diferencia. El nuevo Manifiesto comunista estaría ilustrado con una belleza absoluta.
Diego Moreno llamó al ilustrador Fernando Vicente. El editor “pensó que era un buen momento” para retomar este libro y “ésa es realmente la gran idea para editar el manifiesto ilustrado”, dice Vicente.
Para el ilustrador, el Manifiesto comunista es “además del programa de un partido, un lúcido análisis de la sociedad capitalista del siglo XIX y, en muchos aspectos, sigue siendo actual”.
Fernando Vicente leyó el libro. Lo volvió a leer. Tomó notas y después –cuenta– “trabajé olvidándome del texto para no ser demasiado literal”.
» Imperialismo y lucha de clases en Nuestra América»: Atilio Borón
Agradezco a los camaradas de la Unión Nacional Estudiantil de Chile por su hospitalidad y por la entrevista que me hiciera Carla Amtmann durante mi reciente visita a Valparaíso. Sus incisivas preguntas sobre la situación del imperialismo y las vías de construcción del socialismo en Latinoamérica me permitieron explayarme sobre temas que me apasionan. Espero que mis comentarios puedan ser insumos de utilidad para futuras discusiones al interior de la izquierda latinoamericana.
Atilio Borón
«The Neoliberal Theory of Society»: Simon Clarke
The ideological foundations of neo-liberalism
Neoliberalism presents itself as a doctrine based on the inexorable truths of modern economics. However, despite its scientific trappings, modern economics is not a scientific discipline but the rigorous elaboration of a very specific social theory, which has become so deeply embedded in western thought as to have established itself as no more than common sense, despite the fact that its fundamental assumptions are patently absurd. The foundations of modern economics, and of the ideology of neoliberalism, go back to Adam Smith and his great work, The Wealth of Nations. Over the past two centuries Smith’s arguments have been formalised and developed with greater analytical rigour, but the fundamental assumptions underpinning neoliberalism remain those proposed by Adam Smith.
Adam Smith wrote The Wealth of Nations as a critique of the corrupt and self-aggrandising mercantilist state, which drew its revenues from taxing trade and licensing monopolies, which it sought to protect by maintaining an expensive military apparatus and waging costly wars. The theories which supported the state conceived of exchange as a ‘zero-sum game’, in which one party’s gain was the other party’s loss, so the maximum benefit from exchange was to be extracted by force and fraud. The fundamental idea of Smith’s critique was that the ‘wealth of the nation’ derived not from the accumulation of wealth by the state, at the expense of its citizens and foreign powers, but from the development of the division of labour. The division of labour developed as a result of the initiative and enterprise of private individuals and would develop the more rapidly the more such individuals were free to apply their enterprise and initiative and to reap the corresponding rewards.
«Sobre la importancia de Mariátegui para los marxistas europeos»: Wolfgang Fritz Haug
Paulatinamente se van destacando, desde lo desconocido y lo incierto, las figuras de aquellos Primeros del lugar. Las colinas desaparecen, las montañas aún más lejanas emergen. Así la obra de José Carlos Mariátegui. Pero aquí no se trata de que con el transcurrir del tiempo – a través de innumerables actos de selección, de resonancia o de indiferencia – las figuras y las obras que sobreviven el ocaso de su época, se cristalicen para llegar a ser clásicos.
A todos los continentes, regiones, culturas tuvo el socialismo científico primero que «llegar», después de haber sido esbozado en sus lineas generales por sus fundadores. En los lugares de su orígen, en cambio, el problema del «llegar» podía pasarse por alto porque el marxismo se nutría del material de las culturas políticas respectivas. Allí donde él rebotó primero del movimiento social, como en Inglaterra, pudo atribuirse la responsabilidad de esto a debilidades subjetivas, a errores personales de los dirigentes o al aburguesamiento del movimiento obrero.
«Autodestrucción sistémica global, insurgencias y utopías»: Jorge Beinstein
Aceleración de la crisis (cambio de discurso).
El fatalismo global abandona su máscara optimista neoliberal de otros tiempos (que sobrevivió durante el primer tramo de la crisis desatada en 2008) y va asumiendo un pesimismo no menos avasallador. En el pasado los medios de comunicación nos explicaban que nada era posible hacer ante un planeta capitalista cada día más próspero (aunque plagado de crueldades), solo nos quedaba la posibilidad de adaptarnos, una ruidosa masa de expertos avalaban las grandes consignas con argumentos científicos irrefutables (los críticos no podían hacerse oír frente a la avalancha mediática). A eso se le llamó discurso único, aparecía como un formidable instrumento ideológico y prometía acompañarnos durante varios siglos aunque duro unas pocas décadas y se esfumó en menos de un lustro.
Ahora la reproducción ideológica del sistema mundial de poder empieza a acudir a un nuevo fatalismo profundamente pesimista basado en la afirmación de que la degradación social (desplegada como resultado de “la crisis”) es inevitable y se prolongará durante mucho tiempo.
«Alienados de todo el mundo, uníos»: Marcello Musto
La alienación ha sido una de las teorías más debatidas del siglo XX. La primera exposición filosófica del concepto tuvo lugar ya en 1807 por parte de Georg W. F. Hegel. En su Fenomenología del espíritu, constituye la categoría central del mundo moderno y usó el término para representar el fenómeno por el que el espíritu se objetiva. Con todo, en la segunda mitad del siglo XVIII, la alienación desapareció de la reflexión filosófica y ninguno de los grandes prensadores le prestó atención.
El redescubrimiento de esta teoría en 1932 con la publicación de los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, un texto inédito de la producción juvenil de Karl Marx donde, mediante la categoría del «trabajo alienado», traslada la problemática de la esfera filosófica a la económica. La alienación fue así descrita como el fenómeno por el que el producto del trabajo se manifiesta «como un ente extraño, como una potencia independiente del productor». Contrariamente a Hegel, quien la había representado como una manifestación ontológica del trabajo, que coincidía con la objetivación en cuanto tal, Marx concibió este fenómeno como la característica de una determinada época de la producción: la capitalista.
«Muchos y organizados»: Josep Bel
La respuesta a la crisis y a los recortes sociales es muy parecida para la actual izquierda socialdemócrata institucional. Me refiero a casi toda la que está a la izquierda del PSOE. Desde el dirigente Lafontaine en Alemania, pasando por la mayoría de IU o el Front de Gauche de Melenchon en Francia, sus programas ocupan el espacio abandonado por la 2ª Internacional socialdemócrata. Esta socialdemocracia, ya en los 80, se pasó al liberalismo imperialista y corrupto y su espacio lo ocuparon partidos que ayer eran más de izquierdas (PCE-IU, ERC, BNG, etc.). La otra izquierda, la más anticapitalista y no institucional, sigue hoy dispersa en varios movimientos sociales, con muchos más efectivos aún en el movimiento obrero que en el ecologista, feminista, antirracista o pacifista. Pero esta izquierda no dispone de un país que haga de ejemplo multiplicador, con una internacional que nos una, ni tampoco tenemos huelgas europeas con estos actuales sindicatos mayoritarios europeos. Aunque esta izquierda sí ha logrado impulsar fechas importantes de movilización internacional (la mayor, contra la guerra de Irak), el movimiento antiglobalización, las protestas estudiantiles, por el derecho a la vivienda o el 15M el último año.
«A Marxist Philosophy of Language»: Jean-Jacques Lecercle
Language has been defined in a number of different ways: as a mental organ, a cognitive ability, a state of mind, as a system of signs, a computational procedure, as means of communication, or means of describing experience, and many others. All such definitions capture vital features of language, none of them, however, is (nor can be) complete. Additionally, approaches to language put forward by structuralism, functionalism, generativism, and cognitivism (to concentrate solely on the most important schools of linguistic thought in the twentieth century) are in many respects incompatible. As has been observed by Thomas Kuhn, it is often impossible to compare theories due to the different usage of fundamental notions, and different definitions of language indeed provide support for his incommensurability thesis. For obvious reasons a similar situation may be observed in linguistics, and by extension, philosophy of language, which is traditionally concerned with the underlying nature of the phenomena that linguists study.
Jean-Jacques Lecercle, Professor of English at the University of Paris at Nanterre, offers a Marxist approach, both to language, and philosophy of language, which results in a number of new definitions and reformulations, and a vehement critique of some prominent contemporary non-Marxists approaches. The book, originally published in French (Une philosophie Marxiste du langage, Paris 2004), comprises seven chapters, a conclusion with glossaries, list of references and an index.
«Estado, sindicatos, burocracias sindicales»: Guillermo Almeyra
Mientras exista el régimen salarial los trabajadores serán explotados o por los empresarios capitalistas o por el Estado como capitalista colectivo y, por consiguiente, deberán defenderse de ambos tratando de vender su mercancía particular, la fuerza de trabajo, por un precio más alto y en mejores condiciones. Para ello les convendrá unirse en grupos de productores de esa mercancía, o sea, en sindicatos por rama y por industria, para pesar más en el mercado frente a los capitalistas, que hasta forman monopolios. Los sindicatos son así, por un lado, una escuela elemental de unión y solidaridad clasista frente a los capitalistas y al Estado y, al mismo tiempo, instrumentos de incorporación de los trabajadores al sistema capitalista y de su asimilación por la ideología de mercado, así como una herramienta de dominación del Estado, en su acepción más amplia, y de control y sometimiento de los trabajadores mediante la mediación entre el aparato estatal, los capitalistas y las burocracias sindicales; éstas no son obrerassino burguesas porque defienden y difunden la ideología de las clases dominantes.
«A la conquista de una nueva hegemonía»: Marta Harnecker
1. NUESTRA META: UN SOCIALISMO DIFERENTE
1) UN NUEVO SOCIALISMO DISTANTE DEL SOVIÉTICO
1. Luego de la caída del muro de Berlín y de la desaparición de la Unión Soviética la intelectualidad de izquierda latinoamericana y mundial quedó perpleja. Sabíamos más lo que no queríamos del socialismo, que lo que queríamos. Rechazábamos la falta de democracia, el totalitarismo, el capitalismo de Estado, la planificación central burocrática, el colectivismo que pretendía homogeneizar sin respetar las diferencias, el productivismo que ponía el acento en el avance de las fuerzas productivas sin tener en cuenta la necesidad de preservar la naturaleza, el dogmatismo, la intolerancia a la oposición legítima, el pretender imponer el ateísmo persiguiendo a los creyentes, la necesidad de un solo partido para conducir el proceso de transición.
«Unravelling Capital’s contradictions»: David Harvey (subtítulos en castellano)
Vídeo:
Geógrafo y teórico social británico, distinguido profesor de la City University de Nueva York (CUNY) y Miliband Fellow de la London School of Economics. Director de The Center for the Place, Culture and Politics, y autor de numerosos libros.
Es uno de los 20 autores más citados en humanidades, y sus libros y ensayos han sido de gran influencia el desarrollo de la geografía moderna.
«Dialéctica y militancia»: Iñaki Gil de San Vicente
1. PRESENTACION
2. QUÉ ES LA IDEOLOGÍA BURGUESA
3. EFECTOS Y CONSECUENCIAS DE LA IDEOLOGÍA.
4. CUATRO ESPACIOS CONCRETOS DE LUCHA
5. CONTRADICCIONES EN LAS CUATRO LUCHAS
6. BUSCANDO LA DIALÉCTICA DE LA LUCHA
7. MÉTODOS DE BÚSQUEDA DE LA DIALÉCTICA
8. CONFIRMACION DE LA DIALÉCTICA EN LA LUCHA
9. RESUMEN.
1.- PRESENTACION:
L. Sichirollo nos recuerda en Dialéctica (Labor, 1976), que en la Ilíada las expresiones en griego antiguo que podemos relacionar con lo que ahora entendemos por «dialéctica», salvando todas las distancias, se refieren a los momentos críticos de opción en circunstancias dramáticas, cuando no trágicas, a la capacidad del ser humano para pensar, decidir y actuar en las situaciones extremas, por ejemplo, en la mitad del combate a muerte, cuando Héctor tiene que decidir qué hacer frente a Aquiles. En la primera cultura clásica griega, por tanto, la dialéctica hacía referencia a capacidad y libertad de decisión en situaciones límite, siendo por tanto un sinónimo de elección y libertad: «Es necesario aceptar la lucha».
























