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«Las protestas actuales tienen escasa entidad»: Josep Fontana
El historiador disecciona en su último libro, El futuro es un país extraño, la crisis económica y social de nuestro tiempo.
Es uno de los mosqueteros indiscutibles de nuestra academia, por su virtuosismo como maestro de historiadores y por su beligerancia. Tal vez también por su imprudencia. Y es que Josep Fontana (Barcelona, 1931), empujado por su curiosidad impenitente, se ha saltado la regla de oro del oficio que mantiene a los historiadores alejados de los análisis de actualidad, no digamos ya de los vislumbres de futuro. En su nuevo libro, El futuro es un país extraño (Pasado & Presente, 2013), aplica la cirugía de urgencias que la desoladora situación actual, a su juicio, merece. Es el libro que a su autor se le impuso al concluir el anterior, Por el bien del imperio (Pasado & presente, 2011), una historia del mundo desde 1945 sin happy end. Y de la preocupación por la hondura de la crisis económica pero aún más por la inédita catástrofe social que recortes y liquidaciones estarían provocando nació un nuevo libro en que la desigualdad amenaza en cada página.
«The nature of the bourgeois state and its place in liberal political thought»: Werner Bonefeld
The radical academic and founder of the ‘Open Marxism’ school spoke at the CPGB’s weekend school on the Fundamentals of political econmy on January 21-22 2012 in London. Werner spoke on «The nature of the bourgeios state and its place in liberal political thought»
«¡Me lo habéis quitado todo! Reflexiones sobre la urgente necesidad del comunismo»: John Brown
Iohannes Maurus«¡Mirad lo que me habéis hecho, me lo habéis quitado todo!» Esto es lo que gritaba hace unos días una mujer cuando, en una sucursalbancaria se prendió fuego con gasolina. Cuentan los periódicos que es una persona de 47 años, con tres hijos y amenazada de desahucio. Ada Colau, la representante más célebre de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) afirmaba en el Congreso, en una de esas raras veces en que dentro de esa cámara de resonancia del poder se ha oido una verdad, que el representante de la banca que intervino antes que ella para oponerse a la dación en pago y al conjunto de la iniciativa legislativa popular (ILP) promovida por la PAH era un «criminal».
Los desahucios son actos de violencia extrema. La persona desahuciada, expulsada de su vivienda queda por ese mismo acto expulsada de la sociedad normal, marginada, en los términos precisos de Ada Colau, condenada a la «muerte civil». No olvidemos que la muerte civil, la incapacidad para tener una vida social y una vida pública coincidía en la antigüedad con el estatuto de los esclavos. Ahora bien, el esclavo es quien debe a alguien su vida y con su vida entera debe pagar su deuda. No muy alejado del estatuto antiguo del esclavo está el del moderno desahuciado quien no solo pierde su vivienda, sino que sigue teniendo -a pesar de su carencia de recursos- una deuda impagable con el banco. Alguien a quien se lo han quitado todo se convierte automáticamente en esclavo. La muerte civil propia del esclavo es ese periodo de tiempo anterior a la muerte física en el que ya no se está propiamente vivo, puesto que la potencia y el deseo propios se encuentran casi extinguidos, oprimidos por un poder exterior.
«The Current Financial Crisis and the Future of Global Capitalism»: Michael Heinrich
Prophecies of Downfall
The fact that Marx finally began with the composition of his long-planned economic work in the winter of 1857/1858 was directly occasioned by the economic crisis that broke out in the autumn of 1857 and the concomitant expectations of a deep trauma from which capitalism would no longer recover. «I am working like mad all night and every night collating my economic studies so that I at least get the outlines clear before the deluge,» wrote Marx to Engels in a letter from December of 1857 (MECW 40, p.217). The crisis of 1857/1858 was in fact the first true global economic crisis of modern capitalism, which involved all major capitalist countries of that time (England, the USA, France, and Germany). In the Grundrisse that emerged during this period, one can find the sole unambiguous passage of Marx’s work that can be understood as a theory of capitalist collapse (MECW 29, p.90 et sqq.). This collapse, Marx was convinced, would unleash revolutionary movements. In a letter to Ferdinand Lassalle from February of 1858, he even expressed his fear that in light of the expected «turbulent movements» his work would be finished «too late» and thus «find the world no longer attentive to such subjects» (MECW 29, p. 271). Marx was right about the fact that he wouldn’t finish his work (the first volume of Capital was published nine years later), but this first global crisis of capitalism led neither to a collapse of capitalism nor to any sort of revolutionary movement. The crisis had already been overcome in the early summer of 1858, and the capitalist system even came out of it enormously strengthened. Marx learned a lesson: in capitalism, crises function as brutal acts of purification. The destruction wreaked by crises removes previous impediments to accumulation and frees up new possibilities for capitalist development.
«¿Cómo se gesta y a quién beneficia la privatización de la sanidad?»: Ángeles Maestro
Mucha gente piensa que la privatización de la sanidad es un fenómeno reciente producto de las políticas del PP. Este es un grave error, un mal diagnóstico, que impide un tratamiento adecuado de las causas, porque al igual en una enfermedad, si tratamos sólo los síntomas no estamos actuando eficazmente y el proceso se agrava.
Las privatizaciones de empresas y servicios públicos forman parte medular de la respuesta del gran capital a la gran crisis económica que vivimos ahora, que se inicia en la década de los setenta y que se conoce como políticas neoliberales. Se trata de una estrategia general dirigida a intentar reducir la caída de la tasa de ganancia. De ella forman parte la drástica reducción de la fiscalidad de las rentas del capital, la instauración de políticas de reducción del déficit –con la correspondiente disminución de presupuestos sociales-, la liquidación de derechos laborales y sociales y las privatizaciones.
«La teoría marxista hoy Problemas y perspectivas»: Atilio A. Boron, Javier Amadeo y Sabrina González (compiladores)
Elmar Altvater; Javier Amadeo; Perry Anderson; John Bellamy Foster; Daniel Bensaïd; Atilio A. Boron; Alex Callinicos; Marilena Chaui; Terry Eagleton; Francisco Fernández Buey; Sabrina González; Pablo González Casanova; Eduardo Grüner; Frigga Haug; Franz Hinkelammert; François Houtart; Edgardo Lander; Michael Löwy; Ellen Meiksins Wood; María Rosa Palazón Mayoral; Adolfo Sánchez Vázquez
ISBN 987-1183-52-6
Buenos Aires: CLACSO, agosto 2006
(23 x 16 cm) 512 páginas
«Tunisia on Razor’s Edge after Assassination of Chokri Belaid»: Kevin B. Anderson
Summary: The assassination of leftist leader Chokri Belaid on February 6, apparently by Islamists, has brought into the open the long-simmering conflict that has pitted the ruling Islamist Ennahda Party against leftists, trade unionists, and secularists, who have staged the first general strike in 40 years and the largest street demonstrations since the 2011 revolution – Editors
February 6, a Day of Infamy
The cowardly assassination of Chokri Belaid has thrown Tunisia into its biggest crisis since the overthrow of the Ben Ali regime in 2011. Gunned down as he left his home on the morning of February 6, apparently by Islamist militants, Belaid was one of the country’s most famous labor lawyers and leftist leaders. Known for having defended the Gafsa phosphate miners against state repression after their 2008 strike under the old regime, Belaid had been a prominent member of the secular left for decades. He was a lifelong Marxist who was a leading figure in the Popular Front, founded last summer as a potentially large grouping of leftist and secular forces. Having already served time under the old regime, Belaid was not intimidated by the death threats he constantly received from Islamists, with some imams openly calling for his assassination in their sermons.
«¿Podría Keynes poner fin a la crisis? Presentando el multiplicador marxista»: Guglielmo Carchedi
Para Marx, la causa inmediata de la crisis es la caída de la tasa media de ganancia (ARP). 1 Un número creciente de estudios han demostrado que esta tesis no sólo es lógicamente consistente, sino que también es apoyada por un material empírico sólido y en crecimiento. 2 Si la decreciente rentabilidad es la causa del desplome, el desplome sólo terminará si la rentabilidad de la economía, se embarca en una senda de crecimiento sostenido. Entonces, la pregunta pertinente es: ¿pueden las políticas keynesianas restaurar la rentabilidad de la economía? ¿Pueden poner fin al desplome?Leer más…
«La interminable historia de la banca»: Michael Roberts
Es una historia de nunca acabar. El sector bancario mundial sigue revolcándose en un lodo de escándalos, corrupción y mala gestión. Y continua sin satisfacer su supuesto objetivo, a saber, proporcionar liquidez y crédito a los hogares para comprar artículos caros (o incluso cubrir sus gastos mensuales) y a las empresas para que puedan pagar por el capital y la inversión que necesitan para crecer. Y sin embargo, en 2012, los precios de las acciones de los bancos se han disparado por encima del 25%, más que los índices de los mercados de valores en auge.
Durante el colapso financiero de 2008, el sector bancario de los EE.UU. tuvo que descontar 600 mil millones de dólares en activos y su valor bursátil cayó en 1 billón de dólares. Sin embargo, las autoridades (de la Reserva Federal y el Tesoro), «en nombre de los contribuyentes, rescataron a estos bancos errantes con dinero en efectivo, garantías y préstamos por valor de más de 3 billones de dólares. Ahora, con la recuperación supuestamente en marcha, hay menos bancos, pero son más grandes y vuelven a sus viejos trucos, igual que antes.
“Estoy intentando recuperar un concepto de capital que creo que los movimientos sociales han perdido”: Moishe Postone
Reproducimos el diálogo completo que un nutrido grupo de personas mantuvimos el pasado 23 de noviembre de 2012 con el sociólogo e historiador Moishe Postone en la Escuela de Relaciones Laborales de Madrid. Las preguntas han sido resumidas para limitar la extensión del texto. Han participado en la traducción de este diálogo María José Castro, Cristina Catalina y Miguel León.
Estoy intentando recuperar un concepto de capital que creo que los movimientos sociales de izquierdas han perdido. Y no sólo los movimientos más recientes. Creo que existe una tendencia a no entender bien el sistema sino a personalizarlo en los banqueros (por ejemplo, en los banqueros alemanes). Claro que estos han desempeñado un importante (y pésimo) papel pero debemos entender que estamos ante una crisis global. Mi trabajo es un intento de recuperar categorías muy abstractas, como la de capital, para empezar a repensar cómo entendemos la naturaleza sistemática del capitalismo, no sólo de la crisis, sino también de lo que pasa entre las crisis. Creo que en lo que respecta a la conciencia de izquierdas la guerra fría fue desastrosa. El movimiento comunista internacional transformó el término internacionalismo en tomar partido por un bando, lo cual disminuyó la capacidad crítica de las personas de izquierdas. Podían ser muy críticas con EEUU, pero se limitaban a defender lo que estaba pasando en la URSS. Categorías históricas como el capitalismo y el socialismo se transformaron en categorías espaciales: un bando y el otro. Esto es importante porque la nueva izquierda trasladó este problema a los nacionalismos del tercer mundo. [Esta forma de pensar] merma la capacidad crítica de las personas de izquierdas para tratar a fondo determinadas situaciones precisamente en un momento en el que es urgente crear una nueva forma de internacionalismo, que sea realmente internacional y no sólo una suma de nacionalismos buenos y malos.
«Crisis civilizatoria y ecosocialismo»: conferencias de Michael Löwy
«Crisis civilizatoria y ecosocialismo»
Organizado por las revistas Papeles de relaciones ecosociales y cambio global y Viento Sur.
Día: lunes, 11 de febrero de 2013
Hora: 19h
Lugar: Espacio Abierto FUHEM, C/ Duque de Sesto, nº 40. Madrid. Metro Goya
Intervienen:
Michael Löwy, como conferenciante
Jorge Riechmann, como introductor
La PAH arremete contra la banca y la connivencia política ante los diputados en el Congreso
El presidente de la Comisión de Economía, Santiago Lanzada (PP), llama al orden a Colau después de que ésta calificara de «criminal» al vicesecretario de la Asociación Española de Banca, Javier Rodríguez, y anunciara que serían señalados los diputados que se opusieran a su ILP.
«Estamos ante una estafa porque todo te llevaba a acceder a la vivienda e hipotecarte». Así arrancó Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, sus 45 minutos de intervención en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados. «Algunos han hecho un grandísimo negocio, como las administraciones, las inmobiliarias, y no han asumido su responsabilidad, porque el mensaje oficial del Estado era que no había burbuja inmobiliaria», prosiguió.
Han sido 45 minutos en los que el Congreso de los Diputados ha oído por vez la voz de Colau, y ha escuchado sus reproches a la desidia de los políticos durante años frente al problema de los desahucios, y también para que quedara constancia de sus propuestas, avaladas por un millón de firmas en forma de Iniciativa Legislativa Popular.
«El legado del marxismo para pensar el siglo XXI. Una introducción al marxismo contemporáneo»
Del 13 de febrero al 22 de mayo, los miércoles de 19:00 a 21:00 horas en el Centro Cultural El JuglarCoordinado por Javier Gómez Monroy
Después de un siglo y medio, ¿cuál es la actualidad del discurso crítico-revolucionario?
¿Cuál es la necesidad histórica de reencontrarse con el marxismo?
¿Cómo se leerá al marxismo durante el siglo XXI?
«La crisis del capital, sus ciclos y el proceso mundial de acumulación. ¿América sin riesgos?»: Manuel Sutherland
Quiebras, despidos masivos, fraudes y una recesión (en términos ortodoxos: estancamiento en el crecimiento del PIB por 2 o más trimestres seguidos) amenazan con soliviantar las bases del modo de producción capitalista a nivel mundial. Dicho fenómeno suele intitularse como “crisis sistémica del capital”, porque podría decirse que su carácter es omnímodo. Como la ideología que portan la mayoría de personas, es la ideología de la clase dominante (la capitalista), es lugar común escuchar las frases más desternillantes en relación a la crisis del capital y su imposible solución. En el top five de esos delirios, resaltan: la ideología de que la crisis es meramente financiera, que se pueden evitar los ciclos recesivos, que la acumulación de capital puede ser “nacional” o “independiente”, que hay “liberaciones económicas” nacionales y que la crisis NO afectará a las naciones cuyos gobiernos que administren el capital social, sean “progresistas”. Tamaños dislates son amargamente frecuentes y representan un duro escollo en la emancipación de la clase obrera, de la tiranía capitalista. Sin entender lo que se quiere transformar, es imposible hacerlo. Veamos.
«Mites, fetitxes i màscares»: Ivan Gordillo
L’aportació teòrica més important de Karl Marx, juntament amb la teoria del valor –o teoria de l’explotació– és la teoria del fetitxisme. El caràcter fetitxista fa referència a la dinàmica de les pròpies relacions socials d’encobrir o velar la seva dimensió social i històrica en el procés central de producció i intercanvi de mercaderies. Això fa referència al mode de producció sota un règim de propietat que separa les persones que posseeixen només la força de treball d’aquelles que posseeixen també mitjans de producció on les primeres entreguen, en la producció, més treball del que reben a canvi del salari. Aquest treball alienat es cosifica en les mercaderies fins al punt que no veiem relacions socials sinó coses, que se’ns apareixen mistificades en el mercat on sembla que es manifestin els atributs socials de l’intercanvi entre coses produïdes per negocis lliures de persones lliures en condicions justes. Els determinants socials s’oculten darrere de falses lleis econòmiques que se’ns apareixen com naturals. La teoria del fetitxisme ens ensenya aquesta capacitat d’emmascarar, també gràcies a la ideologia, que darrere les aparences es troben unes relacions socials de submissió i explotació.
























