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«Convergencias: Origen y declinación del capitalismo»: Jorge Beinstein
Retorno al origen
En ciertos rituales funerarios de tiempos remotos los muertos eran colocados en posición fetal, por ejemplo se han encontrado restos de neardentales sepultados de esa manera con la cabeza apuntando hacia el Oeste y los pies hacia el Este, algunas hipótesis antropológicas sostienen que esa disposición del cadáver estaba relacionada con la creencia en el renacimiento del muerto. La civilización burguesa a medida que avanza su senilidad parece reiterar esos ritos, preparándose para el desenlace final apunta la cabeza hacia su origen occidental y va acomodando el cuerpo degradado buscando recuperar las formas prenatales intentando tal vez así conseguir una vitalidad irremediablemente perdida.
El fin y el origen aparentan converger, pero el anciano no consigue volver al pasado sino más bien reproducirlo de manera grotesca, decadente. Hacia el final de su recorrido histórico el capitalismo se vuelca prioritariamente hacia las finanzas, el comercio y el militarismo en su nivel más aventurero “copiando” sus comienzos cuando Occidente consiguió saquear recursos naturales, sobreexplotar poblaciones y realizar genocidios acumulando de ese modo riquezas desmesuradas con relación a su tamaño lo que le permitió expandir sus mercados internos, invertir en nuevas formas productivas, desarrollar instituciones, capacidad científica y técnica. En suma construir la “civilización” que llevó Voltaire a señalar: “la civilización no suprime la barbarie, la perfecciona”.
«Criminalización, contrainsurgencia y ciencias sociales»: Néstor Kohan
A partir de la denuncia pública que realizamos sobre el hostigamiento de páginas de Internet manejadas por los servicios de inteligencia (argentinos y colombianos) y ciertos incidentes inesperados que hemos tenido en Chile y México (“Las amenazas, la cultura y la coordinación represiva”. Ver https://marxismocritico.com/2013/05/24/las-amenazas-la-cultura-y-la-coordinacion-represiva/ ) hemos recibido muchísimas expresiones de solidaridad. Todo nuestro agradecimiento y un abrazo solidario para los organismos de derechos humanos, las organizaciones políticas, las universidades, las revistas, los abogados y abogadas y las páginas de periodismo alternativo que se hicieron eco de la denuncia. Lo mismo vale para la solidaridad fraternal expresada por tantos amigos y amigas, de Argentina y también de otros países.
Somos conscientes que un papel escrito, un conjunto de firmas, una denuncia o un petitorio no frenan el accionar represivo. Pero al menos salen a enfrentar la campaña macartista, rompen con la pasividad política, difunden y presentan un llamado de atención para que no haya tan escandalosa impunidad.
Más allá de nuestro caso personal, nos parece útil y urgente reflexionar sobre un problema general: el vínculo entre la criminalización de la disidencia política, las estrategias de contrainsurgencia a escala continental y la disputa por las ciencias sociales.
“La ciudad es el lugar de la lucha anticapitalista” entrevista a David Harvey
Por Alejandra R. Ballester
Antes que la palabra de David Harvey llegue de manera directa, modulada con claridad en su inglés británico, en el bar de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, ésta toma cuerpo a través de Internet en una escena distinta, que nos transforma automáticamente en alumnos de un venerable profesor de cabello blanco que invita a leer El Capital de Marx. Prolijamente, los distintos tomos de la obra de Marx son analizados por Harvey y ofrecidos gratuitamente en video a quien quiera verlo y escucharlo en la Web, gesto que es una de las modalidades de su activismo global. La reflexión del geógrafo David Harvey, que recorre la teoría económica, el urbanismo, los estudios culturales, hilvana primorosamente entre sí los tópicos de esas disciplinas con una mirada crítica puesta en las contradicciones del presente. En los años ochenta Harvey focalizó sus estudios tanto en la economía –Los límites del capital– como en las ciudades y sus transformaciones en relación con el capitalismo –La conciencia y la experiencia urbana, La urbanización del capital– . Más recientemente, su reflexión dio un nuevo giro al concepto de “derecho a la ciudad”, propuesto por Henri Lefebvre en 1967, y lo ligó a las posibilidades concretas de activismo urbano, como el impulsado por Right to the City Alliance en Estados Unidos, movimiento con el que este académico colabora activamente. Movimientos como Occupy Wall Street en Nueva York se inspiran, en parte, en la obra de este pensador que propone la búsqueda de una ciudad que dé prioridad a la clase trabajadora, en la que no predomine el lucro inmobiliario por sobre las necesidades de vivienda y calidad de vida de la gente.
Convocado a exponer sus puntos de vista en un encuentro sobre la crisis europea y su impacto en las economías periféricas, la entrevista con Harvey tuvo a este tema como tópico inicial.
“Se trata de romper con el Tratado de Lisboa. Mantenerse en él es garantía de que sigue la política neoliberal»: Entrevista a Pedro Montes de Salvador López Arnal
Pedro Montes Fernández se licenció en 1968 en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid. Al año siguiente ingresó por oposición en el cuerpo de Titulados del Servicio de Estudios del Banco de España. Su actividad en el Banco de España ha sido variada: investigaciones econométricas relacionadas con el sector exterior; durante seis años fue responsable del área de coyuntura y análisis económico. Posteriormente fue responsable del área del Sector Público. Los últimos años los dedicó principalmente a estudiar los problemas de las relaciones de España con la Comunidad Europea y al proyecto de la integración monetaria europea.
Tú has sido uno de los promotores de un reciente manifiesto favorable a la salida del euro que creo que ha conseguido unas 2.500 firmas hasta el momento. Recientemente, en Freitag, a mediados de mayo, Michael R. Krätke [MRK], miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, profesor de política económica y derecho fiscal en la Universidad de Ámsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y, por si fuera poco, catedrático de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster (Reino Unido), publicó un artículo –“Las ilusiones fatales de quienes propugnan ahora una salida de la Eurozona”-, traducido al castellano por Amaranta Süss para sin permiso [1], crítico, muy crítico de esa posición. Me gustaría preguntarte sobre los argumentos que esgrime el gran economista alemán. Ocho preguntas, no más.
La frustración nacida de la estulticia de la Troika en la gestión de la crisis, admite MRK, está tan justificada como la crítica de los errores de diseño en la construcción de la unión monetaria. Pero, señala, “un regreso al parapeto atrincherado de las monedas nacionales no ofrece solución ninguna. Nadie debería sucumbir a la ilusión fatal de que eso permitiría poner freno a la política económica y financiera neoliberal”. ¿Creer una cosa así es realmente una ilusión, una vana ilusión?
Mrk tira con bala, y no de fogueo. Los defensores del euro, aunque sea como mal menor, debieran opinar con más cautela y modestia: el desastre causado por la unión monetaria –insisto: por la unión monetaria-, con su mal diseño y sus carencias básicas ahí está, con el proyecto de la construcción europea paralizado, una crisis generalizada en el continente y algunos países ardiendo en el infierno, que por lo que se ve existe.
«La salida del euro: un escenario realista»: Eduardo Gutiérrez, Daniel Albarracín, Iván H. Ayala y Pedro Montes
Anticipo del libro «Qué hacemos con el euro» (Akal), de Eduardo Gutiérrez, Daniel Albarracín, Iván H. Ayala y Pedro Montes
Cada vez son más los economistas críticos que valoran la salida de nuestro país del euro como lo más conveniente, y en la mayoría de los casos, inevitable. Unos hablan de ruptura , otros de salida, otros de expulsión , cada una de ellas tienen circunstancias y connotaciones políticas diferentes. Los caminos por los que los autores van llegando a esta conclusión son diferentes, aunque todos comparten lo que supone el fracaso del sistema euro, que es tanto como decir, del proyecto europeo en sus contornos históricos actuales.
Descartamos aquí tratar las opciones de salida nacional producto del ideario populista-fascista, como el que podría representar el Frente Nacional francés, puesto que conduciría a escenarios de conflicto internacional por otras vías, de un proteccionismo incapaz de dar soluciones a la crisis global, y de políticas de segmentación social interna muy acusadas, de las que nos sentimos completamente alejados.
Las propuestas de izquierda más radicales, apuestan por la salida del euro porque consideran que no hay solución a los problemas económicos de nuestro país en el marco de la moneda única y porque además estiman que en la Europa de Maastricht es imposible llevar a cabo una política mínimamente progresista, por representar la culminación del proyecto de las clases dominantes europeas.
«Euro no, euro sí y viceversa. Una propuesta»: Juan Barredo Zuriarrain y Ricardo Molero Simarro
Introducción: El debate sobre el euro:
Hace poco más de dos años el economista francés Michel Husson publicó un artículo en la revista de Socialist Resistance en el que planteaba las líneas generales de una posible estrategia de la izquierda europea frente a la crisis. El núcleo del artículo, sin embargo, estaba dedicado a cuestionar que la salida del euro fuese una solución a los problemas a los que las clases trabajadoras europeas se están enfrentando actualmente, una idea defendida por otros economistas como el griego afincado en Londres, Costas Lapavitsas. La respuesta de éste (cuya versión en castellano se puede encontrar aquí ), defendiendo dicha salida como elemento central de una estrategia de izquierdas radical y la posterior contestación ( aquí en castellano) de la economista turca, también afincada en Londres, Özlem Onaran provocó que el debate sobre el euro se convirtiese en trending topic de las discusiones entre los intelectuales y activistas de izquierdas europeos.
A pesar de que, como suele ser habitual, dicho debate llegó tarde a nuestras tierras, también aquí ha generado una gran controversia. Los argumentos a favor y en contra de la salida del euro han sido profundizados y matizados, de tal modo que ya no es posible dar una respuesta simple a la cuestión. Sin embargo, la cuestión de las propuestas alternativas a poner en marcha, ya sea dentro o fuera de la moneda única, sigue estando poco trabajada, más allá de lo que tiene que ver con propuestas de carácter más bien “defensivo”, como puede ser la de la puesta en marcha de una auditoria de la deuda. En este artículo tratamos de dar las primeras pinceladas de lo que podría ser un mecanismo económico de integración alternativo, cuyas líneas generales podrían aplicarse tanto a la reforma radical del proceso de integración europeo a la que algunas posiciones aspiran, como a lo que podría ser la construcción de un proceso de integración alternativo fuera del marco de la Unión Europea (UE).
«Crisis y lucha política en Gramsci»: Aldo Casas
Antonio Gramsci escribió en la cárcel más de treinta cuadernos entre los años 1929 y 1935, publicados tiempo después de su muerte como Cuadernos de la cárcel [1]. Por las mismas condiciones en que debía realizarlo, su trabajo no tenía objetivos políticos inmediatos: él mismo anunció que quería escribir algo “desinteresado” y “für ewig”. Pero revela sí una profunda motivación política, reflejada en un desplazamiento temático de la investigación: el tema de la crisis, ausente en el esbozo original, se va precisando a medida que, podríamos decir, se politiza el proyecto. Es que Gramsci no era simplemente un brillante intelectual: era ante todo un militante revolucionario encarcelado y al que es fácil suponer acosado por los dilemas de la lucha contra el fascismo y el giro sectario adoptado por la Internacional Comunista en el VII Congreso de 1928, por la creciente estalinización de la Unión Soviética, y por el impacto de estos procesos sobre el Partido Comunista de Italia. El proyecto asume contornos más definidos al mismo tiempo que Gramsci sostiene una serie de discusiones, algunas muy ásperas, con sus compañeros en la cárcel.
«Las amenazas, la cultura y la coordinación represiva»: Néstor Kohan
¿Ya no hay coordinación represiva en Nuestra América? ¿Se acabó el Plan Cóndor? ¿Se disolvieron los aparatos de inteligencia vinculados al terrorismo de estado? ¿Los grupos de ultraderecha son un triste recuerdo del pasado? ¿Vivimos en una democracia plena?
Cada quien responderá esas preguntas como quiera o como pueda.
En estas líneas me limito a hacer públicos y denunciar hechos puntuales que, ¿por qué no admitirlo?, me generan cierta preocupación.
En Argentina estamos acostumbrados a la vigilancia de los aparatos de inteligencia. Ya son parte del “folclore político” doméstico. Nos escuchan los teléfonos, nos leen los correos electrónicos, nos fotografían las asambleas, nos filman en las movilizaciones. Todo el mundo lo sabe. Los recientes casos, tristemente célebres, del oficial de inteligencia de la policía federal Américo Balbuena, infiltrado más de una década en la agencia de noticias alternativa Rodolfo Walsh, así como el “proyecto X” de inteligencia de la Gendarmería sobre organizaciones populares son tan sólo la punta del iceberg. Es lo que apenas salió a la luz. ¿Y todo lo que no se ve? Sólo alguien demasiado ingenuo o completamente desinformado puede imaginar que esto es producto de la “paranoia”.
«La implosión del sistema europeo»: Samir Amin
La opinión pública mayoritaria europea sostiene que Europa tiene todo lo que necesita para convertirse en una potencia económica y política comparable, y por lo tanto independiente de los Estados Unidos. La simple suma de sus poblaciones con sus respectivos PIB hace que parezca obvio. En cuanto a mí, creo que Europa sufre de tres desventajas principales que descartan esa comparación.«Gender and Democracy in the Neoliberal Agenda: Feminist Politics, Past and Present»: Silvia Federici
6th Subversive festival
13/05/2013, 21:00h, cinema Europa
Silvia Federici »Gender and democracy in the Neo-liberal agenda: feminist politics past and present
Moderator: Ankica Čakardić
As feminism has been institutionalized and subsumed to the neo-liberal agenda in the name of democratization, a feminist critique of liberal democracy is more urgent than ever. Federici discusses the role this grand illusion has played in feminist politics and contrasts it with the contribution feminist movements have made to democracy intended as self-government and egalitarian division of the commonwealth.
«Spectres and struggles»: Michael A. Lebowitz
May 3, 2013 — Links International Journal of Socialist Renewal — The above talk was presented in Zagreb, Croatia, at a conference organised by the Centre of Workers’ Studies. (More videos are available at http://www.youtube.com/user/SkriptaTV?feature=watch.)
A spectre is haunting the working class of Europe (both east and west) and the working class of developed capitalism in general. That spectre is the spectre of communism. For the working class, that frightful hobgoblin is a society of little freedom, a society of workers without power (in the workplace or community) and a society where decisions are made at the top by a vanguard party which views itself as the sole repository of truth. Of course, this was not what communism meant for Karl Marx and Frederick Engels nor, indeed, for Lenin.
But now in the 21st century, it is not the 19th century dream that the working class thinks about. Rather, it is the experience of the 20th century. That memory (both real and exaggerated) has seized the minds of masses; it acts therefore as a material force not easily dissolved by the mantra, “Communism! Communism!”, chanted by philosophers and other magicians of the word.
We need a new vision, a new dream. As Hugo Chavez declared in Porto Alegre in 2005, “We have to re-invent socialism.”
«Análisis del nivel de huelgas en el Estado español en el periodo 2007-2012»: Miguel Sanz Alcántara
En su artículo del número 2 de esta revista, Angie Gago hacía una radiografía de la clase trabajadora del Estado español, así como de su reacción general y la de sus organizaciones básicas de lucha –los sindicatos– a los efectos de la crisis. Con este artículo queremos complementar su análisis a través de una contextualización en el tiempo del nivel de las huelgas durante los últimos cinco años y mostrar que, lejos de la visión pesimista reinante en la izquierda, la clase trabajadora no ha mantenido una actitud pasiva. Al contrario, encontramos un tendencia gradual, con subidas y bajadas, al aumento de las luchas laborales.
El análisis de la tendencia de la clase trabajadora hacia la lucha o la pasividad en la crisis es central para comprender lo que está ocurriendo. Aunque las estadísticas de conflictos laborales sólo muestran una parte de la explicación, y ésta debe ser complementada con un análisis político, resulta un apoyo importante a la hora de conocer cómo se trasladan las luchas sociales –del 15M, por ejemplo– y la batalla política entre diferentes actores (sindicatos, gobierno, oposición, etc.) al terreno laboral. En este artículo estudiaremos principalmente el movimiento de los trabajadores y trabajadoras desde el punto de vista de las huelgas recogidas por las estadísticas, e intentaremos conectar estos datos con una visión más global de lo que ocurre fuera del ámbito de la lucha en los centros de trabajo.
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«Desahucios y recortes: la violencia ‘democrática’ del poder financiero»: Jorge Fonseca
La esencia de la democracia es “tomar en cuenta lo que el pueblo quiere y no quiere”, decía Hobsbawm El incumplimiento del gobierno de su programa electoral, aplicando medidas económicas y sociales contrarias al mismo, y mayoritariamente rechazadas, implican la violación gubernamental de dicha esencia. Los objetivos económicos oligárquicos son cada vez más visibles gracias a la protesta social, forzando al gobierno a exponer su antes velada violencia, en una deriva autoritaria creciente. Para imponer sus normas apela cada vez más a la represión policial, a la criminalización goebbeliana de quienes defienden los derechos sociales y la democracia real (PAH, 15M, activistas sindicales, de partidos de izquierda y del conjunto del movimiento social). También pretende trasladar la regresión absolutista al plano jurídico, imponiendo un modelo judicial del siglo XIX que para dar privilegios a unos pocos, viola derechos de la mayoría, legitimando el expolio social y convirtiendo en delito duramente castigado el simple ejercicio de defensa de derechos.
«¿Brotará socialismo del chavismo?»: Claudio Katz
RESUMEN
El proceso bolivariano ingresa en una etapa de definiciones. La derecha ensayó una presión golpista sin las condiciones del 2002. Intensificarán las campañas destituyentes, tentarán a los militares e impulsarán el revocatorio. El oficialismo logró una ajustada victoria remontando los inesperados efectos del fallecimiento de Chávez y sorteó el fantasma de la derrota sandinista. Padece una declinación de votos por causas muy conocidas, pero tiene margen para remontar la adversidad.
La radicalización renovaría las energías y la opción conservadora desmoralizaría al chavismo. Son dos cursos opuestos para afrontar la ineficiencia, la corrupción y la inseguridad. Chávez se sobrepuso a situaciones más difíciles girando a la izquierda e incentivando la acción popular. No aceptó el techo del nacionalismo burgués y rehabilitó el proyecto socialista. Sus discípulos pueden retomar esa conducta.
La desaparición de la URSS y el fin de las dictaduras obligan a reconsiderar la estrategia socialista. Se impone combinar la acción electoral con la construcción del poder y el resguardo defensivo, tomando en cuenta la peculiaridad de una economía petrolera.
La victoria de Maduro afecta la estrategia de maquillajes imperiales y refuerza la necesidad de proteger a toda la región de las tragedias que soporta África y Medio Oriente. La articulación de movimientos sociales del ALBA ofrece un nuevo ámbito de aglutinamiento por abajo por la emancipación socialista.
Desde hace varios años Venezuela es el principal laboratorio latinoamericano de transformaciones políticas y sociales. En toda la región se observa con gran expectativa que sucederá con el chavismo sin Chávez. Es indudable que el país ingresará en etapas muy diferentes si el proceso se radicaliza o estanca.
«El triunfo electoral de Maduro. Estadísticas, autocrítica y golpe de Estado (8 asesinatos)»: Manuel Sutherland
«La organización socialista, la crítica y la militancia contra la burguesía y la boliburguesía, parece ser la única alternativa para sortear un ajuste económico antiobrero (escalonado) y evitar que las miserias del capitalismo criollo impulsen triunfalmente la candidatura ultraliberal y antisocialista de Capriles para el 2018”**
**Manuel Sutherland: Escrito el 8 de Octubre de 2012
La muerte del Presidente Chávez ha significado un duro golpe para el movimiento progresista latinoamericano. En plenas exequias la ley exigía llamar a elecciones presidenciales ipso facto. En treinta (30) días había que realizar otra elección presidencial, cuya campaña duraría sólo diez días y que definiría el rumbo del país por seis años. Montados en la popularidad del Presidente Chávez y en el alud sentimental que su fenecimiento arrastró, el chavismo personificado en Nicolás Maduro, juraba que iba hacia un triunfo categórico. El 90% de las encuestadoras le otorgaban al candidato bolivariano entre 12 y 20 puntos de ventaja. Sin embargo, la noche del 14 de abril Nicolás apenas pudo ganar con 272.865 votos de ventaja (con casi 15 millones de votos escrutados). Acto seguido, el candidato de la ultraderecha desconoce el resultado, insinúa fraude y hace llamamientos directos a la desobediencia civil, al paro patronal y al combate callejero. ¿Por qué sucedió esto? ¿Por que aún no hay señales sólidas de autocrítica? ¿Cómo es el golpe de Estado se desarrolla a sottovoce?

En su artículo del número 2 de esta revista, Angie Gago hacía una radiografía de 






















